Mientras Colombia se alista para la llegada del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre del año, el gas importado continúa ganando participación en el abastecimiento energético nacional. Aunque cerca del 22% del gas comercializado en el país ya proviene del exterior, actualmente solo existe una planta de regasificación en operación, mientras avanzan nuevos proyectos que buscan ampliar la capacidad de importación y fortalecer el suministro.
Cifras actuales del mercado de gas
De acuerdo con las cifras más recientes de Campetrol, entre enero y abril las importaciones representaron el 22,1% del gas comercializado en Colombia. Solo en abril ingresaron 216 millones de pies cúbicos diarios de gas importado, equivalentes a cerca del 24% de la demanda comercializada durante ese mes. Actualmente, la única infraestructura de regasificación en operación es el terminal de Puerto El Cayao (Spec), ubicado en Cartagena, con una capacidad de 475 millones de pies cúbicos diarios.
Nuevos proyectos aprobados por la Anla
Ante la creciente participación del gas importado y la expectativa de una mayor demanda por El Niño, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) ha aprobado nuevos proyectos para ampliar la capacidad de recepción de gas natural licuado. Entre las iniciativas autorizadas se encuentran:
- El proyecto de regasificación de los campos Chuchupa-Ballena-Riohacha, en La Guajira, con una capacidad estimada de 250 millones de pies cúbicos diarios (Mpcd).
- El Terminal del Servicio Público Multipropósito de Puerto Bahía, en Bolívar, con un potencial de 300 Mpcd.
- El proyecto asociado al Puerto Drummond, en la Ensenada de Alcatraz, Ciénaga, con capacidad para 400 Mpcd.
- El Terminal Marítimo y Petrolero de Coveñas, en Córdoba, que podría aportar otros 100 Mpcd al sistema energético.
Regasificadora del Pacífico y otros avances
A estas iniciativas se suma la entrada en operación de la Regasificadora del Pacífico, prevista para octubre. Según Óscar Isaza, presidente y propietario del proyecto, la primera fase contará con una capacidad de 80 millones de pies cúbicos diarios, distribuidos entre Ecopetrol (60 millones) y Alcanos (20 millones). “Entre noviembre y marzo vamos a tener la solución de 130 millones adicionales, que son 40 millones para Termocali, 40 millones para Termovalle y 50 millones para Termocentro”, comentó Isaza.
Otro proyecto clave es Puerto Bahía, que Ecopetrol considera estratégico para reforzar la oferta de gas en el corto plazo. Según la petrolera, la terminal iniciará operaciones en diciembre con una capacidad inicial de 126 Mpcd, aunque podría ampliarse hasta 400 Mpcd, volumen equivalente a cerca del 40% de la demanda de gas. Esta infraestructura tendría la capacidad de abastecer alrededor del 60% de la demanda de gas del interior del país.
Ecopetrol también contempla una solución de regasificación en Coveñas, Sucre, cuya entrada en operación está proyectada para 2029. Este proyecto tendría un potencial de regasificación cercano a 400 Gbtud y hace parte de la estrategia de la compañía para ampliar las fuentes de abastecimiento ante la creciente participación del gas importado.
Advertencias sobre posibles restricciones
Sara Vélez, directora ejecutiva de Agremgas, advirtió que una eventual restricción en el suministro de gas natural podría generar una mayor demanda de combustibles alternativos. “En caso de que el país empiece a experimentar racionamientos programados de gas natural, es muy probable que gran parte de la industria, sobre todo la pequeña y mediana, empiece a buscar en el GLP una alternativa durante la coyuntura del fenómeno de El Niño”, afirmó Vélez.
La necesidad de fortalecer la infraestructura de importación cobra relevancia en un contexto en el que la producción nacional de gas continúa disminuyendo. Según Campetrol, la producción fiscalizada se ubicó en abril en 1.006 Mpcd, el nivel más bajo de la serie histórica disponible, mientras que las importaciones alcanzaron 216 millones de pies cúbicos diarios.
Ante este escenario, el avance de nuevos proyectos de regasificación se perfila como una de las principales apuestas para garantizar el suministro del energético en los próximos años y responder a eventuales incrementos de la demanda asociados al fenómeno de El Niño. “El GLP se viene consolidando como un energético confiable, un energético que le ha respondido a Colombia. Y, lamentablemente, es un energético que nunca ha estado en la discusión”, concluyó Vélez.



