El Ministerio de Minas y Energía ha puesto en marcha una nueva estrategia preventiva para enfrentar los posibles efectos del Fenómeno de El Niño sobre el sistema energético nacional. Mediante la Circular 40024 del 3 de junio de 2026, la entidad solicitó a comercializadores de energía y gas, operadores de red, empresas de distribución, prestadores del servicio de energía eléctrica y demás agentes del sector que realicen campañas masivas orientadas al ahorro y al uso responsable de la electricidad.
Contexto climático y necesidad de prevención
La decisión se enmarca en el seguimiento a las condiciones climáticas que históricamente acompañan a El Niño. Según el Ministerio, estos episodios suelen provocar una reducción de las lluvias, aumento de temperaturas y cambios en la disponibilidad de recursos hídricos, factores que pueden afectar la demanda de energía, la operación del sistema eléctrico y la prestación del servicio en diversas regiones del país.
La circular, firmada por el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, subraya la necesidad de fortalecer medidas preventivas que permitan anticipar eventuales impactos derivados de la variabilidad climática. La cartera considera que promover hábitos de consumo responsable puede contribuir a la estabilidad del sistema energético y a la preparación frente a posibles contingencias.
Fundamento normativo de la medida
El documento recuerda que la Ley 1523 de 2012 establece que las entidades públicas deben desarrollar acciones para el conocimiento, reducción y manejo de riesgos que puedan afectar servicios esenciales. Bajo este marco, el Ministerio señala que el Fenómeno de El Niño representa un escenario climático con potenciales efectos sobre el suministro eléctrico, por lo que es necesario reforzar las estrategias de prevención.
También se citan las funciones asignadas al Ministerio mediante el Decreto 381 de 2012, compilado en el Decreto 1073 de 2015, que le otorgan la responsabilidad de formular, adoptar y coordinar políticas para garantizar una prestación continua, eficiente y confiable del servicio público de energía eléctrica. A esto se suman las Leyes 142 y 143 de 1994, que facultan al Ministerio para promover acciones que fortalezcan la confiabilidad del sistema y prevengan situaciones que afecten el abastecimiento. La Ley 697 de 2001 establece que el uso racional y eficiente de la energía es un asunto de interés social, público y de conveniencia nacional.
Acciones que deberán impulsar las empresas
Dentro de las orientaciones de la circular, el Ministerio invitó a las empresas prestadoras del servicio público de energía eléctrica a desarrollar estrategias pedagógicas enfocadas en el uso racional y eficiente de la energía. El objetivo es ampliar la difusión de información sobre prácticas de ahorro entre usuarios residenciales, comerciales e industriales.
Las compañías también deben divulgar recomendaciones para reducir consumos innecesarios y promover la sustitución progresiva de equipos de alto consumo por tecnologías más eficientes. El documento destaca la importancia de impulsar hábitos de ahorro en iluminación, climatización y uso cotidiano de electrodomésticos.
Otro frente clave son las estrategias de comunicación. La circular propone campañas para generar cambios voluntarios en los comportamientos de consumo, así como actividades de sensibilización sobre la relación entre el ahorro energético, la confiabilidad del sistema y la sostenibilidad ambiental.
Información para usuarios y preparación institucional
El Ministerio también pidió fortalecer los mecanismos de divulgación mediante canales físicos y digitales para facilitar el acceso de los usuarios a información sobre consumo eficiente. La meta es ampliar el alcance de los mensajes y promover una mayor participación ciudadana en las iniciativas de ahorro.
En el cierre de la circular, la entidad hizo un llamado a mantener una actuación preventiva y coordinada entre los distintos actores del sector. El documento señala que el fortalecimiento de la cultura de ahorro energético busca aportar a la sostenibilidad del servicio, a la eficiencia en el consumo y a la preparación institucional frente a escenarios climáticos asociados con el Fenómeno de El Niño.



