El conflicto entre Irán y Estados Unidos a finales de febrero provocó un aumento en los precios internacionales de los fertilizantes, debido a que el estrecho de Ormuz es un corredor estratégico por el que transita aproximadamente el 33% del comercio mundial de estos insumos. Sin embargo, con la llegada inminente del fenómeno de El Niño para el segundo semestre, ya se ha comenzado a sentir una reducción en la demanda de fertilizantes, lo que ha llevado nuevamente los precios internacionales a la baja.
De acuerdo con datos del Green Markets North America Fertilizer Price Index de Bloomberg, índice que funciona como un termómetro global de los precios de los fertilizantes, el pasado 10 de abril se alcanzó un máximo de 986,36 puntos. Para el 29 de mayo, la cotización fue de 811,94 puntos, lo que representa una caída del 17,7% en menos de dos meses.
Factores detrás de la tendencia bajista
Esta tendencia generalizada obedece en parte al descenso en los precios internacionales y a la caída de la urea. Este fertilizante, que representa un tercio de las importaciones de este tipo de insumos en Colombia, ha regresado a precios inferiores a los registrados antes del inicio del conflicto en Irán.
El precio de referencia de la urea en Nueva Orleans, indicador clave en el mercado para este fertilizante, cotizó en 440 dólares la tonelada el pasado 5 de junio. Esto significa que su reducción ya alcanza el 35% después de haber tocado un precio máximo de 679 dólares por tonelada el 3 de abril. En la semana del 27 de febrero, antes de iniciar el conflicto en Oriente Medio, la urea cotizaba en 460 dólares la tonelada, lo que demuestra que este fertilizante viene acentuando su tendencia a la baja.
Análisis de expertos
César Palacio Martínez, gerente de Forteagro, explicó que “el precio de la urea tiene dos componentes que conviene diferenciar: el precio internacional y el nacional. El mercado internacional ha venido registrando una tendencia a la baja debido a factores como una mayor disponibilidad de oferta mundial con apertura de exportación desde China y una menor demanda global asociada a la estacionalidad de algunos ciclos agrícolas”.
Para Palacio, estos factores han contribuido a una reducción de los precios internacionales, aunque afirmó que su impacto en los mercados locales puede variar según inventarios, costos logísticos, tasa de cambio y las condiciones de cada país.
Frente al próximo El Niño, el experto señaló que “si un fenómeno climático reduce las áreas sembradas o las aplicaciones de fertilizantes, podría generarse una menor demanda y, en consecuencia, una presión bajista sobre los precios”. No obstante, advirtió que una reducción sostenida de la demanda también podría llevar a algunos productores a disminuir temporalmente su oferta, equilibrando nuevamente el mercado. “Además, variables como los precios de la energía, la geopolítica, los costos logísticos y las decisiones de los principales países exportadores pueden modificar significativamente la tendencia”, agregó.
En esa línea, Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), explicó que la menor demanda de fertilizantes por cuenta de El Niño ya se empieza a sentir en mercados clave como la India. “Las expectativas de una menor demanda de India, uno de los principales compradores de urea del mundo, ya está contribuyendo a la corrección de los precios. El país podría reducir sus importaciones en cerca de 400.000 toneladas. El mercado de futuros ya comenzó a incorporar ese escenario, generando presiones bajistas sobre las cotizaciones internacionales de este fertilizante”, explicó.
A pesar de esto, para Bedoya aún es incierto afirmar si esta tendencia a la baja se mantendrá y por cuánto tiempo. “La incógnita es dónde y cuándo golpeará El Niño. Si coincide con momentos críticos de siembra o cosecha, podría cambiar de forma importante la demanda de fertilizantes y las expectativas de precios”.



