Durante el primer trimestre de 2026, la economía paraguaya mostró un notable dinamismo al registrar un crecimiento del 4,7% y una expansión interanual del 8,2%. Este desempeño tiene como principal motor al sector agropecuario, que experimentó un alza interanual del 10,4%, gracias a la elevada producción de cultivos estratégicos como la soja y la caña de azúcar.
Desempeño por sectores
El rubro de servicios creció un 8,2%, impulsado por el comercio, el transporte y las finanzas. Por su parte, el sector secundario aumentó un 7,3%, beneficiado por la generación de energía eléctrica, las manufacturas de alimentos y las obras de construcción en el ámbito privado.
Inversión y empleo
Estas perspectivas se fortalecen con la reciente llegada de nuevos proyectos de inversión, entre los que destacan 442,6 millones de dólares destinados al área fabril, donde gran parte se dirigirá a la producción de biocombustibles. Además, la industria de la maquila mantiene su solidez, empleando actualmente a más de 35.000 personas.
Inflación controlada
En cuanto al costo de vida, el mes de mayo cerró con una inflación de apenas el 0,1%, acumulando un 2,2% en lo que va del año. Aunque productos de consumo diario como la carne vacuna, la leche y las hortalizas sufrieron aumentos, estos fueron contrarrestados en parte por la disminución de precios en huevos, frutas y café.
Este panorama arroja una inflación interanual del 2,4%, indicador que por ley se debe utilizar para fijar el aumento del salario mínimo en junio. Sin embargo, la medida genera un fuerte debate: el sector empresarial defiende la aplicación de esta cifra oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC), mientras que los sindicatos exigen un incremento mucho mayor.
Política cambiaria del BCP
Por otro lado, el Banco Central del Paraguay (BCP) ha justificado sus recientes acciones frente a críticas cambiarias, asegurando que sus decisiones sobre las tasas de interés responden a la realidad interna y no dependen de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED).
Tras intervenciones en 2025 para ordenar el mercado, el BCP sostiene que la actual fortaleza del guaraní frente al dólar se apoya en fundamentos sólidos: la proyección de una cosecha récord de soja para 2026, la obtención del grado de inversión internacional y un escenario de menor riesgo país.



