La compañía aeroespacial y de inteligencia artificial SpaceX ha informado al regulador bursátil de Estados Unidos que planea ofrecer sus acciones a 135 dólares en su próxima salida a bolsa. Esta operación llevaría la valoración de la empresa fundada por Elon Musk a cerca de 1,77 billones de dólares.
De acuerdo con un documento presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), SpaceX prevé vender 555,6 millones de acciones a ese precio. La operación podría traducirse en una recaudación aproximada de 75.000 millones de dólares, una cifra que ubicaría a la compañía en el centro de una de las mayores apuestas bursátiles del mercado tecnológico y aeroespacial.
Un debut histórico en Wall Street
El debut bursátil de SpaceX se perfila como una operación histórica. Si logra concretar el monto previsto, superaría los 25.600 millones de dólares recaudados por Aramco en la Bolsa Saudí en 2019 y los 25.000 millones obtenidos por Alibaba en la Bolsa de Nueva York en 2014. Con ello, la salida a bolsa de SpaceX podría convertirse en la mayor oferta pública inicial registrada hasta ahora.
La operación ocurre en un momento en el que la compañía ha ampliado su posicionamiento más allá del sector aeroespacial, con una creciente presencia en inteligencia artificial. Esa combinación de negocios ha reforzado las expectativas de los inversionistas sobre su potencial de crecimiento y sobre el valor que podría alcanzar una vez sus acciones empiecen a negociarse públicamente.
Una de las mayores compañías cotizadas del mundo
Los datos incluidos en el documento presentado ante la SEC perfilan una valoración de 1,77 billones de dólares para SpaceX, en línea con las estimaciones de algunas firmas de análisis. De concretarse, esa cifra situaría a la compañía como la octava empresa cotizada más grande del mundo.
La valoración proyectada pondría a SpaceX por delante de Aramco, estimada en 1,75 billones de dólares, y de Tesla, valorada en 1,59 billones. El dato resulta relevante no solo por el tamaño de la operación, sino también por el lugar que ocuparía la empresa dentro del grupo de las compañías de mayor capitalización global.
SpaceX, fundada y dirigida por Elon Musk, ha construido su relevancia a partir de sus operaciones aeroespaciales, pero el documento la presenta también como una compañía vinculada a la inteligencia artificial. Esa doble condición aumenta el interés del mercado, en momentos en que las empresas relacionadas con IA y tecnología avanzada concentran una parte importante de la atención de los inversionistas.
La venta prevista de 555,6 millones de acciones a 135 dólares cada una muestra la escala de la operación. La recaudación de 75.000 millones de dólares multiplicaría ampliamente los registros de otras grandes salidas a bolsa y marcaría un nuevo referente para el mercado.
Calendario y cotización
Aunque el documento no incluye una fecha oficial para la operación, el calendario esperado apunta a que SpaceX comenzaría la promoción formal de su salida a bolsa el 4 de junio. Posteriormente, fijaría su precio de salida el 11 de junio y empezaría a cotizar el 12 de junio, según CNBC.
SpaceX saldría a bolsa en el Nasdaq y en el Nasdaq Texas bajo el símbolo ‘SPCX’. Esa doble cotización reforzaría su presencia en el mercado estadounidense y permitiría a los inversionistas acceder a una compañía que hasta ahora ha estado fuera del mercado público de acciones.
Elon Musk conservará el control de voto
El documento también detalla el poder que conservará Elon Musk dentro de la empresa cotizada. Musk, quien es consejero delegado, jefe técnico y presidente de la junta de SpaceX, tendrá el 82,4% del poder de voto. Ese nivel de control le permitirá mantener una influencia decisiva sobre las principales decisiones corporativas de la compañía después de su debut bursátil.
La estructura de voto es uno de los elementos centrales para entender la futura gobernanza de SpaceX. Aunque la compañía abrirá parte de su capital al mercado, Musk conservará el control efectivo sobre la dirección estratégica, los nombramientos clave y las decisiones de largo plazo.
El hecho de que el empresario mantenga una mayoría tan amplia del poder de voto también refleja una práctica común en grandes compañías tecnológicas lideradas por sus fundadores, en las que se busca atraer capital público sin diluir el control de quienes han dirigido el crecimiento de la empresa.
La salida a bolsa de SpaceX, si se concreta en los términos previstos, marcará un punto de inflexión para Wall Street. No solo por el tamaño de la recaudación proyectada, sino por la valoración que alcanzaría la compañía y por el papel que Elon Musk conservaría dentro de su estructura.



