La industria del petróleo y el gas en Colombia atraviesa un momento crítico que podría desencadenar una grave crisis de talento humano. Mientras los profesionales colombianos del sector ven con pesimismo su futuro laboral en el país, la actividad petrolera en Venezuela experimenta un renacimiento. En apenas unos meses de reactivación, la producción venezolana ya ha superado a la colombiana, generando un cambio de panorama en la región.
El contraste entre Colombia y Venezuela
Las cifras hablan por sí solas. Antes de la captura de Nicolás Maduro, la producción de petróleo en Venezuela ya crecía un 18 %. Ahora, con un escenario político favorable y el respaldo de Estados Unidos a la reactivación petrolera, el futuro se presenta prometedor. Solo en 2025, Venezuela incorporó 42 taladros a su operación y ha reactivado más de 3 mil pozos. La meta de producción para este año es de 1.4 millones de barriles por día, una cifra que duplicará la producción colombiana.
En contraste, el sector petrolero colombiano se está marchitando. Desde hace cuatro años se suspendió la entrega de nuevos contratos de exploración, y la actividad depende únicamente de los contratos ya firmados. La producción de gas natural se desplomó un 59 % desde abril de 2022, mientras que la producción de petróleo cayó un 3.52 %, situándose en 724 mil barriles, según datos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Esta situación ha ido acompañada de una menor actividad en los campos petroleros. Campetrol calcula que el país pasó de tener 60 taladros activos a solo 33 en los últimos cuatro años.
La crisis de talento que se avecina
Los profesionales de ciencias de la tierra son hoy pesimistas sobre su futuro laboral. Una encuesta de la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos revela que apenas un 10 % es optimista, mientras que un 65 % considera que el futuro es incierto y un 25 % cree que el panorama es negativo. La mayoría culpa a las decisiones de política mineroenergética.
“Si nosotros nos mantenemos en un contexto de no firmar nuevos contratos de exploración en Colombia, vamos a vernos abocados a una crisis de talento humano en el corto y mediano plazo, que nos puede costar caro, porque esto no es sostenible. En algún momento van a volver a llamar a los geólogos y a los exploradores para que salven patria y para que vuelvan a buscar, pero la actividad exploratoria no entrega resultados en el corto plazo”, advirtió Flover Rodríguez, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos.
Según Rodríguez, aunque aún no han llegado las primeras ofertas laborales para reubicarse en Venezuela, ya se observa que las firmas reclutadoras, las cazatalentos, están construyendo bases de datos de profesionales disponibles en el país. Si la industria venezolana despega como muchos esperan, podrían surgir nuevas oportunidades profesionales para esos colombianos.
Empresas colombianas buscan aterrizar en Venezuela
La ‘fiesta’ del petróleo se está poniendo mejor en Venezuela, lo que explica el interés de las empresas colombianas por ‘aterrizar’ en ese país. Campetrol organizó una misión con 50 empresarios del sector de servicios petroleros que ya estuvieron en Caracas buscando ser parte del despertar de un ‘gigante’. Se calcula que Venezuela podría necesitar unos 150 taladros de perforación en los próximos años, así como renovar gran cantidad de infraestructura y talento especializado.
“Eso puede traducirse no solo en oportunidades laborales individuales, sino también en oportunidades para las empresas colombianas de servicios, de mantenimiento, ingeniería, consultoría, equipos, transporte, soluciones digitales y soporte operativo que busquen diversificarse regionalmente”, explicó a Blu Radio el presidente de Campetrol, Nelson Castañeda. Para muchos analistas, los empresarios colombianos en estos sectores de apoyo a la producción petrolera pueden ofrecer a las grandes operadoras ventajas logísticas y operativas para convertirse en sus aliadas estratégicas.
Las empresas de servicios petroleros colombianas podrían apoyar la reactivación de las operaciones de las ‘majors’ de la industria que ya están en Venezuela.
Venezuela quiere aliados, pero va despacio
Aunque cada vez se ven más noticias sobre el regreso de grandes marcas como Chevron a Venezuela, aún existen muchos desafíos por resolver. Por eso, la Cámara Petrolera de Venezuela afirma que se tendrá una perspectiva clara sobre la velocidad de la recuperación en el primer trimestre del próximo año.
Enrique Novoa, presidente de la Cámara Petrolera de Venezuela, considera que la industria venezolana podría estar en expansión al menos hasta 2028. Sin embargo, aún falta información sobre cómo funcionará el proceso. De momento, la prioridad es reactivar la operación de compañías que ya estaban en terreno; todo lo demás es ‘exploratorio’.
“A esas empresas (colombianas) se les ha dicho, se les ha comentado sobre la disposición que podemos tener algunas empresas venezolanas en fomentar ciertas alianzas y asociaciones estratégicas que, de alguna manera, permitan que ciertas inversiones, cierta tecnología, ciertos recursos pudieran llegar al país de la mano de empresarios venezolanos, serios, muy comprometidos con la industria en el país, que conocen bien el terreno como una opción para avanzar juntos en una ecuación ganar-ganar”, explicó Novoa a Blu Radio.
Para Novoa, hoy la apuesta fundamental es la formación del capital humano interno, aunque no descarta una migración hacia Venezuela, tanto de venezolanos que regresen como de profesionales de otras nacionalidades.
¿Qué sigue para la industria petrolera colombiana?
El futuro de la industria depende de lo que decida el próximo gobierno. Colombia elegirá presidente el 21 de junio entre el candidato del oficialismo, Iván Cepeda, y el candidato de la derecha, Abelardo de la Espriella. De la Espriella ha prometido volver a entregar contratos de exploración y producción, e incluso apoyar el fracking. Iván Cepeda, por su parte, ya dijo que no impulsará el fracking si gana las elecciones, pero no ha aclarado si continuará con la política actual de no entregar contratos o si moderará esa postura.



