El candidato presidencial Abelardo de la Espriella defendió su propuesta de avanzar en el fracking en Colombia, pero aseguró que, en un eventual gobierno, no se intervendrán páramos, zonas protegidas ni se desconocerán las normas ambientales vigentes. En entrevista con 6AM W de Caracol Radio, el aspirante afirmó que la actividad podría realizarse de manera responsable y la vinculó con la necesidad de reactivar el sector minero-energético y de hidrocarburos para impulsar las finanzas del país.
Postura frente al fracking y la normativa ambiental
La postura de De la Espriella se da en medio de la polémica que ha generado una de sus propuestas más sensibles en materia económica y ambiental. El fracking, técnica asociada a la extracción de hidrocarburos, ha sido objeto de debate público por sus posibles impactos sobre los ecosistemas, el agua y las comunidades. Frente a estos reparos, el candidato insistió en que su planteamiento no contempla pasar por encima de la ley ni afectar áreas de especial protección.
Durante la entrevista, De la Espriella buscó marcar una línea entre su defensa del fracking y los temores sobre una posible afectación ambiental. El candidato sostuvo que cualquier decisión en esta materia tendría que hacerse dentro del marco legal y respetando las restricciones existentes en Colombia.
“Por encima de lo que sea, nunca se ha señalado eso. Ni José Manuel ni yo. Somos hombres que respetamos el Estado de derecho; no se hará nada por fuera de la norma ambiental”, afirmó al referirse a los cuestionamientos sobre si su propuesta implicaría intervenir zonas ambientalmente reservadas.
El candidato también fue enfático en que los páramos y otros lugares protegidos no estarían dentro de los planes para desarrollar esta actividad. “Bajo ninguna circunstancia vamos a intervenir páramos ni lugares protegidos”, dijo, al señalar que tampoco desconocería decisiones judiciales ni se interpondrá a la legislación ambiental.
Con esa declaración, De la Espriella intentó responder a una de las principales preocupaciones que rodean el debate sobre el fracking: hasta dónde puede llegar la explotación de hidrocarburos sin comprometer ecosistemas estratégicos. En su explicación, el aspirante mantuvo que la actividad debe estar condicionada al respeto de la institucionalidad ambiental.
El sector minero-energético, en el centro de su propuesta económica
Más allá del componente ambiental, De la Espriella presentó el fracking como parte de una visión económica más amplia. Según dijo, Colombia necesita activar el sector minero-energético y de hidrocarburos si quiere mejorar sus finanzas y recuperar la capacidad de crecimiento.
El candidato aseguró que, para “recuperar las finanzas de Ecopetrol y Colombia”, se debe mover lo que considera uno de los principales motores de la economía nacional. Por tanto, defendió que la discusión no se puede separar de los retos fiscales y productivos del país.
“Es imposible pensar en cerrar el hueco fiscal y crecer, si no activamos ese motor de la economía colombiana, pero eso tiene que hacerse de manera responsable con el medioambiente”, apuntó De la Espriella durante la entrevista.
La frase resume el eje de su posición: permitir el desarrollo de actividades asociadas a hidrocarburos, pero bajo la promesa de responsabilidad ambiental. En su planteamiento, el reto no estaría en renunciar a ese sector, sino en definir cómo operaría sin apartarse de las reglas ni generar daños en zonas protegidas.
El debate tiene implicaciones económicas y ambientales directas. Por un lado, toca la discusión sobre ingresos, crecimiento y el papel de Ecopetrol dentro de la economía. Por el otro, mantiene abiertas las dudas sobre los límites que tendría una política energética que incluya fracking y sobre los controles necesarios para evitar afectaciones ambientales.
Fracking responsable: la defensa del candidato ante la polémica
De la Espriella insistió en que el fracking puede hacerse de forma responsable y sin afectar el medioambiente. A su juicio, si se ejecuta correctamente y con la empresa adecuada, la actividad no tendría por qué causar daños al ecosistema.
“Nosotros estamos convencidos de que un fracking responsable no afecta bajo ninguna circunstancia el medio ambiente, porque, insisto, es una obra civil”, manifestó el candidato presidencial.
Adicionalmente, sostuvo que la tecnología petrolera cuenta con altos niveles de precisión. Según explicó, después de la tecnología militar, la tecnología vinculada al petróleo sería una de las más precisas y con mejores resultados. “Si ese fracking se hace con la empresa adecuada, nunca va a haber afectación, porque, insisto, es una obra civil que, si se hace correctamente, no tiene por qué afectar el ecosistema”, señaló.
La defensa del candidato se concentra, entonces, en dos condiciones: cumplimiento normativo y capacidad técnica. Bajo ese enfoque, su propuesta busca separar el rechazo al fracking de una eventual implementación controlada, limitada por la ley ambiental y por la exclusión de zonas reservadas.
Sin embargo, la polémica persiste porque el tema combina intereses económicos, preocupaciones ambientales y decisiones de política pública de alto impacto. De la Espriella sostiene que no saltará ninguna norma y que no intervendrá páramos, mientras plantea que el país debe reactivar el motor minero-energético para responder a sus desafíos fiscales y de crecimiento.
El debate queda abierto alrededor de una pregunta de fondo: si Colombia decide avanzar en actividades como el fracking, la discusión no solo estará en la promesa de hacerlo responsablemente, sino en las garantías concretas para que la norma ambiental, las decisiones judiciales y la protección de los ecosistemas sean el límite real de cualquier proyecto.
De la Espriella cuestiona manejo de Ecopetrol y apunta contra Ricardo Roa
De la Espriella también se refirió a la situación de Ecopetrol y sostuvo que una de sus prioridades sería recuperar las finanzas de la compañía, a la que describió como la empresa más importante del país. Según el candidato, la petrolera estatal atraviesa un deterioro que, en su criterio, está relacionado con hechos de corrupción y con decisiones que han afectado su desempeño financiero.
El aspirante presidencial afirmó que Ricardo Roa debe responder por lo ocurrido en la compañía y sostuvo que no puede haber impunidad frente a los cuestionamientos que rodean su gestión. Además, señaló que, si llega a la Presidencia, buscaría sacar de Ecopetrol a los sectores políticos que, según dijo, han afectado a la empresa, con el objetivo de devolverle su papel estratégico dentro del Estado.
Sobre Roa, De la Espriella endureció sus señalamientos y dijo que no lo mantendría al frente de la estatal bajo ninguna circunstancia en un eventual gobierno suyo. Incluso, planteó que la justicia podría actuar antes de una eventual posesión presidencial.



