La OPEP+ anunció este domingo un nuevo incremento de sus cuotas de producción de petróleo para julio, una medida que busca mantener su estrategia de inyectar más barriles al mercado. Sin embargo, el efecto real será limitado mientras continúe la guerra en Oriente Medio y permanezca bloqueado el estrecho de Ormuz, una ruta clave para las exportaciones petroleras del Golfo.
Detalles del aumento de producción
Siete países miembros decidieron implementar un ajuste de producción de 188.000 barriles diarios para julio, según informó el grupo en un comunicado oficial. Este volumen es similar al aplicado en meses anteriores y forma parte del cambio de estrategia que la organización viene ejecutando desde abril de 2025. La decisión se produce en un contexto complejo para el mercado energético global.
Contexto del mercado petrolero
En 2023, la OPEP+ había enfrentado la caída de los precios del crudo mediante recortes voluntarios de producción. Sin embargo, desde abril de 2025, el grupo empezó a revertir esa política, agregando barriles al mercado con el objetivo de ajustar su estrategia frente a las nuevas condiciones de oferta y demanda. El aumento anunciado este domingo, no obstante, será más relevante en el papel que en la práctica.
La capacidad de producción sin explotar se concentra principalmente en países del Golfo, cuyas exportaciones se han visto reducidas drásticamente por el bloqueo del estrecho de Ormuz, orquestado por Irán desde el inicio de la guerra en Oriente Medio. Este punto es central porque Ormuz es una vía marítima estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos. Por allí transita normalmente cerca del 20 % del petróleo y gas comercializado en el mundo. Su cierre ha reducido las exportaciones de los principales productores de la región y ha limitado la capacidad de la OPEP+ para incidir realmente en el mercado.
Impacto del estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz sigue bajo fuertes restricciones iraníes, lo que limita el impacto del anuncio petrolero. La producción total de la OPEP+ cayó cerca de 10 millones de barriles diarios entre febrero y abril, según cifras oficiales consultadas por EFE y AFP. Los últimos datos de la organización mostraron que el bombeo de la alianza bajó de casi 43 millones de barriles diarios en febrero a 33,2 millones en abril, una contracción equivalente a cerca de una cuarta parte del nivel previo al conflicto.
La Agencia Internacional de la Energía estima, además, que unos 14 millones de barriles están fuera del mercado debido a restricciones al transporte marítimo y dificultades logísticas derivadas de la guerra. En ese escenario, un incremento formal de 188.000 barriles diarios tiene una capacidad reducida para compensar las pérdidas asociadas al cierre de rutas y a la inestabilidad regional.
Opinión de analistas
Por eso, analistas consideran que el anuncio no moverá los precios del crudo de manera significativa. Jorge León, analista de Rystad Energy, explicó que la decisión “no significa gran cosa mientras el estrecho de Ormuz siga cerrado”. A su juicio, el grupo puede hacer muy poco para combatir la inestabilidad actual del mercado petrolero. El experto también señaló que la medida es más una señal política que un verdadero impulso a la oferta. Bajo esa lectura, la OPEP+ estaría intentando mostrar coordinación y capacidad de respuesta, aunque las condiciones geopolíticas impiden que el aumento de cuotas se traduzca de inmediato en más barriles disponibles para los compradores internacionales.
Guerra en Oriente Medio y tensiones internas
La guerra en Oriente Medio seguirá siendo el factor que más pesa sobre el precio del barril. Las cotizaciones se han disparado desde finales de febrero, cuando comenzó el conflicto, y se mantienen por encima de los 90 dólares por barril, pese a las expectativas de algún arreglo. Las negociaciones de paz, sin embargo, parecen estancadas.
Rusia representa una restricción adicional dentro de la alianza. Sus instalaciones petroleras son atacadas regularmente por Ucrania, lo que limita su producción real. Según León, el país se convierte en un factor de restricción porque su cuota aumenta, pero su bombeo efectivo continúa muy por debajo del objetivo fijado dentro del grupo.
Salida de Emiratos Árabes Unidos
La reunión también estuvo marcada por la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP, efectiva desde el 1 de mayo. El país era uno de los miembros con mayor capacidad excedentaria y había sido el único gran productor que logró aumentar su bombeo entre marzo y abril, con un incremento de 131.000 barriles diarios hasta alcanzar 2,02 millones de barriles diarios. La salida emiratí expone un debilitamiento de la organización y plantea un reto de cohesión para la OPEP+.
Para los países miembros, el verdadero desafío aparecerá cuando los flujos se normalicen. En ese momento, el debate ya no será cuánto puede producir el grupo, sino qué países estarán dispuestos a reducir sus volúmenes para evitar una sobreoferta que presione los precios a la baja.



