Londres, 9 jun (EFE).- El precio del barril de petróleo Brent para entrega en agosto experimentó una caída cercana al 3% este martes, a pesar de la reciente escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz y la incertidumbre que rodea las negociaciones de paz entre ambas potencias. El crudo del mar del Norte, que sirve como referencia en Europa, disminuyó un 2.97%, equivalente a 2.80 dólares, hasta situarse en 91.45 dólares por barril en el Intercontinental Exchange (ICE) de Londres, en comparación con el cierre anterior, cuando el barril alcanzó los 94.25 dólares.
Caída y posterior repunte del crudo
El precio del crudo cayó con fuerza después de que el Ejército iraní anunciara el fin de las operaciones militares contra Israel, llegando a tocar un mínimo de 89 dólares durante la sesión. Sin embargo, repuntó hacia el final de la jornada tras conocerse que Irán había derribado un helicóptero estadounidense Apache en el estrecho de Ormuz. Aunque el ataque no causó víctimas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este martes que el país "debe, necesariamente, responder a este ataque".
Impacto en las negociaciones de paz
Esta nueva escalada de tensiones parece alejar, por el momento, la posibilidad de un acuerdo de paz cercano entre Washington y Teherán, y, por consiguiente, también una reapertura del tráfico en el estrecho de Ormuz, por donde normalmente transita el 20% del flujo marítimo de crudo a nivel mundial. El paso está bloqueado desde el pasado 28 de febrero, con el estallido de la guerra, pero el secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, afirmó este martes que el tráfico de crudo en Ormuz está aumentando, aunque sin proporcionar datos concretos, si bien advirtió que la normalización de los flujos requerirá tiempo.
Preocupación por la seguridad en Ormuz
Por su parte, el secretario general de la Organización Marítima Internacional, el panameño Arsenio Domínguez, expresó este martes en un comunicado su preocupación por la situación de incertidumbre que enfrentan los buques que intentan cruzar el estrecho de Ormuz. "La situación actual (en Ormuz) sigue siendo muy inestable, sin que existan garantías de seguridad fiables. En tales circunstancias, no puede considerarse que exista un paso seguro", afirmó el diplomático.



