El precio del petróleo experimentó una nueva jornada de alta volatilidad en medio de la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, aunque las últimas declaraciones desde Washington introdujeron un matiz de moderación en los mercados internacionales.
El Brent supera los US$97 y luego retrocede
El barril de crudo Brent, referencia internacional, llegó a superar los 97 dólares en la sesión del lunes, tras un salto superior al 7%, impulsado por el aumento de las tensiones entre Irán y Estados Unidos. Esto ocurrió luego del anuncio inicial de Teherán de suspender las conversaciones diplomáticas orientadas a reducir el conflicto en la región. Sin embargo, posteriormente el precio retrocedió y se ubicó cerca de los 95 dólares por barril, reflejando una reacción mixta de los inversores.
Declaraciones de Trump moderan el temor
El cambio de rumbo se produjo después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara que los contactos con Irán continúan y que el diálogo se mantiene “a un ritmo acelerado”. Según el mandatario, las conversaciones no se han interrumpido por completo, lo que ayudó a moderar parcialmente el temor de los inversionistas. Trump también señaló que se han logrado avances en la reducción de la violencia en Líbano, incluyendo un supuesto acuerdo para detener ataques entre Israel y Hezbolá, aunque no hubo confirmación independiente inmediata de ese entendimiento.
Riesgos en rutas estratégicas
Durante los últimos días, el mercado había reaccionado con preocupación ante la posibilidad de una interrupción del suministro global de crudo, especialmente por los riesgos en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial. A esto se suma la atención sobre el estrecho de Bab el-Mandeb, otra vía clave para el comercio energético, donde se han reportado advertencias sobre posibles acciones que podrían afectar el tránsito marítimo.
Conflicto en Líbano agrava la incertidumbre
La situación en Líbano también ha contribuido a la incertidumbre, con la participación del grupo Hezbolá en enfrentamientos con Israel, en el marco de un conflicto regional más amplio. Las tensiones han incluido ataques cruzados y advertencias militares que elevan el riesgo de una expansión del conflicto.
Acumula alza superior al 30% desde inicio de la guerra
Pese a la leve corrección del precio tras las declaraciones de Trump, el petróleo Brent acumula un aumento superior al 30% desde el inicio de la guerra a finales de febrero, lo que refleja la persistente preocupación de los mercados por posibles interrupciones en la oferta global.
Los analistas advierten que cualquier deterioro adicional en la seguridad de las rutas marítimas podría impulsar nuevamente los precios hacia la barrera de los 100 dólares o incluso más arriba, especialmente si se concreta alguna restricción en el tránsito por Ormuz o Bab el-Mandeb.
Impactos secundarios en la economía global
El impacto ya se siente en los mercados energéticos internacionales. Un petróleo más caro suele trasladarse a mayores costos de combustibles, transporte y bienes de consumo, lo que incrementa la presión inflacionaria en distintas economías.
A este escenario se suma la influencia de otros factores globales, como la guerra en Ucrania, donde recientes ataques a infraestructura energética en Rusia y restricciones a exportaciones de combustibles han añadido presión adicional al mercado petrolero internacional.
En conjunto, el panorama sigue marcado por una combinación de tensiones geopolíticas y señales diplomáticas contradictorias, que mantienen al petróleo como uno de los activos más sensibles a la evolución del conflicto en Medio Oriente.
La crisis también golpea al aluminio
La crisis en Medio Oriente no solo está impactando al petróleo. El aluminio también registró fuertes alzas y alcanzó su precio más alto en más de cuatro años. La cotización del metal subió hasta los 3.724 dólares por tonelada, un nivel que no se veía desde marzo de 2022. Los mercados temen que las tensiones en la región afecten aún más el suministro, ya que Oriente Medio concentra el 9% de la capacidad mundial de producción de aluminio. Las restricciones en Ormuz han complicado tanto las exportaciones del metal como la llegada de materias primas necesarias para fabricarlo.



