Colombia construye viviendas equivocadas para jóvenes que buscan independizarse
Colombia construye viviendas equivocadas para jóvenes

Un análisis de la Universidad de los Andes advierte que Colombia podría estar construyendo viviendas que no corresponden a las necesidades reales de la población, especialmente de los jóvenes que buscan independizarse. El estudio señala que el problema habitacional ya no se mide solo por la cantidad de viviendas, sino por el tipo de hogares emergentes y su capacidad de acceso.

Transformación demográfica y demanda habitacional

Colombia experimenta una transformación demográfica profunda: envejecimiento poblacional, aumento de hogares pequeños y menor crecimiento poblacional. Estos cambios modifican la demanda de vivienda y plantean dudas sobre si la oferta actual responde a quienes desean formar nuevos hogares o adaptarse a nuevas formas de vida.

Según los investigadores de la facultad de Economía, el aumento de hogares no implica automáticamente más compradores. Existe una brecha entre demanda potencial y demanda solvente: muchas personas necesitan vivienda pero no tienen ingresos suficientes para comprarla. Los precios de la vivienda han crecido más que los ingresos reales, limitando la capacidad efectiva de compra.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Hogares unipersonales: diversidad ignorada

El estudio cuestiona la idea de que el crecimiento de hogares unipersonales justifique la construcción masiva de microapartamentos. En Bogotá, los hogares unipersonales representan el 21% del total, pero incluyen adultos mayores, personas con restricciones económicas y ciudadanos de distintos niveles de ingreso. No todos buscan espacios reducidos; el tamaño del hogar no basta para entender la demanda.

Envejecimiento poblacional y necesidades futuras

El envejecimiento de la población colombiana tendrá efectos visibles en las próximas décadas. Mientras a comienzos del siglo XX los mayores de 60 años eran el 3% de la población, en 2018 ya alcanzaban el 13,2%. Esto implica cambios en el diseño, ubicación y adaptación de las viviendas: accesibilidad, cercanía a servicios de salud, espacios flexibles y entornos que faciliten redes de cuidado.

Los autores Hernando Zuleta, Carolina Blanco y Manuela Robayo sostienen que la política de vivienda debe incorporar estos factores para responder a una población más longeva y con estructuras familiares diferentes. Además, advierten que el crecimiento de hogares podría ser transitorio; interpretarlo como demanda permanente generaría desajustes futuros.

Hacia una visión cualitativa de la vivienda

El documento propone centrar la discusión no solo en cuántas unidades se construyen, sino en la calidad del ajuste habitacional. El reto no es construir más viviendas, sino aquellas que respondan a la Colombia emergente: más vieja, con hogares más pequeños y desafíos habitacionales distintos a los tradicionales.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar