Londres, 3 jun (EFE).- Todas las 'Marilyn' que caben en la breve vida de Marilyn Monroe, quien falleció a los 36 años por una sobredosis de barbitúricos, son el eje de una ambiciosa exposición de retratos en la National Portrait Gallery de Londres. La muestra, que se inaugura mañana para el público general y podrá visitarse hasta el 6 de septiembre, reúne 200 objetos procedentes de diversos museos y colecciones privadas.
Un recorrido por la vida de un ícono
Marilyn Monroe, cuyo centenario se habría cumplido esta semana, ha sido una de las artistas más fotografiadas de todos los tiempos, rivalizando quizás con la reina Isabel II, según destacó la comisaria de la exposición, Rosie Broadley. La muestra incluye vestidos que usó en rodajes, zapatos blancos Ferragamo, guiones originales, cartas de admiradores y anotaciones personales, pero el verdadero valor reside en los retratos.
Desde la adolescencia hasta el estrellato
Imágenes de su adolescencia y primera juventud, como una captura de un fotomatón de 1940, dan paso a series fotográficas de su carrera como actriz, con tomas icónicas de películas como La tentación vive arriba (la famosa escena de la falda en la rejilla del metro), Con faldas y a lo loco y Vidas rebeldes. La exposición muestra no solo a la mujer carnal y seductora, sino también a una persona con inquietudes intelectuales, como un retrato leyendo el Ulises de James Joyce, o frágil e insegura.
El poderío ante la cámara
Los fotógrafos que la retrataron destacaron su poderío ante la cámara fija. Philippe Halsman dijo: "Sabía llamar a la lente mejor que ninguna artista a la que haya fotografiado nunca". Sin embargo, Cecil Beaton observó que su actuación era "simple, animada, de alegría contagiosa, pero probablemente acabará en lágrimas". La lista de fotógrafos célebres que cayeron subyugados por su mirada incluye a Halsman, Beaton, Eve Arnold, Inge Morath y Milton Greene, muchos de ellos trabajando para revistas como Life, Vogue o Harper's Bazaar.
El control de su propia imagen
La directora del museo, Victoria Syddall, explicó: "Esta exposición explora cómo era Marilyn durante su vida, su determinación y su independencia. En un momento dado, montó su compañía de producción y dejó el sistema de estudios para garantizar los papeles que quería". Meses antes de morir, en 1962, Marilyn exigió ver todas las 2.500 tomas de una sesión con el fotógrafo Ben Stern y descartó la mayoría por considerarlas demasiado sexys.
Retratos póstumos y legado artístico
La muestra también incluye retratos póstumos de artistas como Andy Warhol (con tres serigrafías) y la pintora pop británica Pauline Boty, que la retrató justo después de su muerte. La exposición celebra la voluntad de Marilyn de crear su propia imagen y el viaje que realizó para lograrlo.



