Marilyn Monroe, una actriz que no vivió lo suficiente para demostrar todo su talento, nació el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles. Tras una infancia atormentada, logró abrirse paso en el complejo mundo de Hollywood. Películas como La comezón del séptimo año fueron algunos de sus grandes éxitos.
El nacimiento de un mito
Cada generación ha tenido un modelo de símbolo sexual a su medida: Pola Negri, Jean Harlow, Ava Gardner y María Félix, entre otras. Sin embargo, Marilyn Monroe las superó a todas, imponiéndose en el imaginario colectivo mundial. Su centenario, que se cumple este 1 de junio, nos trae ecos de su legado.
El laureado director de fotografía Leon Shamroy lo descubrió cuando le hizo la prueba para ingresar a la 20th Century Fox: "Sentí un escalofrío, esta chica tenía algo que no había visto desde la época del cine mudo. Poseía la belleza fantástica de Gloria Swanson e irradiaba la misma sensualidad que Jean Harlow. No necesitaba una banda sonora para contar su historia". Nadie podía imaginar que Norma Jean Mortensen, hija de padre desconocido y entregada a una madre sustituta por los problemas mentales de su progenitora, se convertiría en la mujer más deseada del siglo XX.
A los ocho años, ella ya lo tenía claro: "Decidí que quería ser actriz. Algunos de mis padres adoptivos me mandaban al cine para que saliera de casa y allí me sentaba todo el día y hasta bien entrada la noche, y me encantaba", dijo en su última entrevista para la revista Life, publicada dos días antes de su muerte, el 4 de agosto de 1962, a los 36 años, en circunstancias aún investigadas.
Infancia difícil
Marilyn Monroe vivió en su niñez las secuelas de la Gran Depresión, que obligó a muchos niños a ser internados en hogares de acogida. Además, era hija de una joven que había perdido la custodia de sus hijos y afrontaba un embarazo no deseado. Su madre, Gladys Baker Monroe, la trajo al mundo el 1 de junio de 1926 en el pabellón de caridad del Hospital General de Los Ángeles, según la biografía de J. Randy Taraborrelli, La vida secreta de Marilyn Monroe (2010).
La niña pasó por sucesivos cambios de hogares de acogida y orfanatos como una pelota de ping-pong. Entre 1926 y 1942, cuando se casó con su primer marido, James Dougherty, para no volver a un sitio de reclusión, vivió con Ida Bolender, quien la trató como a una hija. A los siete años, se reunió con su madre biológica, que vivía con Grace Atchinson, a quien Norma Jean llamaba "Tía Grace". Grace obtuvo la tutoría legal cuando la madre fue internada en un hospital psiquiátrico con diagnóstico de esquizofrenia paranoide. Grace fue fundamental para que Marilyn cumpliera su sueño de ser actriz.
Luego vivió con un matrimonio de actores ingleses, pero al irse a Londres, Grace la internó en un orfanato. Después se fue a casa de Ana Lower, una tía de Grace que le brindó estabilidad emocional. A los 16 años, para evitar otro orfanato, se casó con su vecino James Dougherty el 16 de junio de 1942.
El inicio de su carrera
Dos años después, consiguió su primer empleo en Radioplane, una empresa que fabricaba aviones a control remoto para entrenamientos militares. Allí, el fotógrafo David Conover le tomó una foto promocional que gustó tanto que inició una lucrativa carrera de modelaje. Para 1944, ya había aparecido en la portada de treinta revistas.
Leon Shamroy le hizo una prueba para la 20th Century Fox, que le ofreció un contrato de seis meses con 75 dólares semanales. El estudio le cambió el nombre: Marilyn, por Marilyn Miller, y Monroe, por un apellido de su madre. Su primera película fue The Shocking Miss Pilgrim (1947), donde apareció brevemente como operadora telefónica. Tras la cancelación de su contrato, Harry Cohn, de Columbia Pictures, la llamó para tres películas: Las chicas del coro (1948), Amor en conserva (1948) y Un tiquete para Tomahawk (1949).
Su gran oportunidad llegó con La jungla de asfalto (1950), dirigida por John Huston. Luego, Joseph L. Mankiewicz la incluyó en Eva al desnudo (1950), otro peldaño hacia el estrellato.
El año providencial: 1953
1953 fue el año en que la industria reconoció su potencial como símbolo sexual. Protagonizó tres películas de gran presupuesto: Niágara (1953), de Henry Hathaway, donde interpretó a una mujer fatal; Los caballeros las prefieren rubias (1953), de Howard Hawks, con Jane Russell; y Cómo atrapar a un millonario (1953), de Jean Negulesco, con Betty Grable y Lauren Bacall. Esta última fue la segunda película en Cinemascope y la más taquillera del año.
En estas superproducciones, Marilyn demostró sus cualidades dramáticas, de cantante y bailarina, y de chica ingenua. A esto se suma La comezón del séptimo año (1955), de Billy Wilder, con la icónica escena de la rejilla del metro.
Reconocimientos y legado
La revista Photoplay la eligió actriz revelación de 1953. En 1955 fundó su productora, con la que realizó Bus Stop y El príncipe y la corista. Por Con faldas y a lo loco ganó un Globo de Oro a la mejor actriz de comedia. En 1999, el American Film Institute la clasificó sexta entre las más grandes leyendas femeninas del cine. Sus treinta películas recaudaron más de 200 millones de dólares.
Marilyn Monroe sigue siendo un ícono cultural, y su centenario nos recuerda a una mujer que, pese a las adversidades, se convirtió en leyenda.



