El actor colombiano Mario Espitia, conocido por su participación en diversas producciones nacionales, compartió detalles inéditos sobre los ataques de pánico que padeció durante años. En una reciente entrevista en el pódcast Los hombres sí lloran, conducido por Juan Pablo Raba, Espitia se sinceró sobre este difícil episodio que marcó un antes y un después en su vida.
Durante la conversación, el artista recordó que durante mucho tiempo luchó en silencio contra estos episodios, los cuales afectaron profundamente su bienestar emocional y su calidad de vida. "Yo muchas veces podía estar en un lugar, hacía una pausa, me metía al baño y me acostaba con los pies bocarriba para respirar, pero yo callado y volvía y me sentaba. Ya me daba pena contarles a mi mamá y a mis hermanas. Nunca lo hablé con mi viejo", confesó.
El episodio más aterrador mientras conducía
Uno de los momentos más impactantes que relató ocurrió mientras manejaba en Estados Unidos. "Iba en un carro, por un puente, y en mi cabeza, el carro se puso de cabeza; yo iba a 120 de cabeza y hubo un momento en el que yo le grité: ‘O te mato tú o me mato yo’, pero me cansé, ya no más. Y llego al otro lado del puente y empieza en mi cabeza todo a ponerse derecho", detalló el actor.
Pese a que físicamente no estaba sucediendo nada real, Espitia explicó que en su mente la situación era completamente verosímil. "En esos ataques tú pasas por todos los estados emocionales, pero en este caso, como yo estaba tan cansado, yo comenzaba con la rabia y el miedo. Yo decía: ‘¿Otra vez esta vaina? Me voy a morir’. Yo pasaba a la frustración y siempre terminaba en llanto", precisó.
El momento de quiebre y la ayuda que llegó
Una vez que logró cruzar el puente, se detuvo para tener una profunda conversación con Dios. "Yo me bajé, miré al cielo y dije: ‘Dios mío, yo no creo que tú tengas esto, ¿yo por qué sí lo tengo que tener? Yo estoy creyendo en ti, pero no puedo más con esto. Esto no es vida y se supone que yo he aprendido de ti y te he experimentado y se supone que tú vives en mi corazón’", relató.
Entre dudas e incertidumbre, el actor pidió ayuda para superar estos ataques. Después de regresar a Bogotá, un psiquiatra se le acercó y le ofreció sus servicios de manera amable, a pesar de que en ese momento no contaba con dinero. "Él me dijo que pasara por el consultorio. Yo no tenía plata, pero él me dijo que no me preocupara. Empecé un proceso con él…", señaló, refiriéndose a este encuentro como clave para su recuperación.
La historia de Mario Espitia es un recordatorio de la importancia de buscar ayuda profesional para enfrentar problemas de salud mental, y de cómo el apoyo adecuado puede marcar la diferencia.



