Mario Espitia revela cómo superó los ataques de pánico
Mario Espitia y su lucha contra los ataques de pánico

El actor y modelo colombiano Mario Espitia se ha consolidado como una de las figuras más reconocidas de la televisión nacional gracias a su participación en exitosas producciones como Oye bonita, Chepe fortuna, Rafael Orozco, el ídolo, entre otras. Además de brillar en la actuación, ha incursionado como presentador y creador de contenido, construyendo una sólida comunidad de seguidores en redes sociales. Sin embargo, detrás de su éxito, Espitia enfrentó una dura batalla interna.

¿Qué le pasó a Mario Espitia?

Durante su participación en el pódcast Los hombres sí lloran, conducido por el actor Juan Pablo Raba, Mario Espitia reveló que durante años sufrió ataques de pánico que afectaron profundamente su bienestar emocional y su calidad de vida. A pesar de su reconocida carrera en Colombia y el extranjero, confesó que hubo un tiempo en que sintió haber perdido el control sobre sus pensamientos.

“Yo muchas veces podía estar en un lugar, hacía una pausa, me metía al baño y me acostaba con los pies boca arriba para respirar, pero yo callado y volvía y me sentaba. Ya me daba pena contarle a mi mamá y a mis hermanas. Nunca lo hablé con mi viejo”, relató el actor.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Un episodio crítico mientras conducía

El artista vivió un momento especialmente intenso mientras manejaba en Estados Unidos. “Iba en un carro, por un puente, y en mi cabeza, el carro se puso de cabeza, yo iba a 120 de cabeza y hubo un momento en el que yo le grité, o te mato tú o me mato yo, pero me cansé, ya no más. Y llego al otro lado del puente y empieza en mi cabeza todo a ponerse derecho”, contó.

El actor explicó que, aunque físicamente no ocurría nada, en su mente la situación se sentía completamente real. Al cruzar el puente, la sensación comenzó a desvanecerse. “En esos ataques tú pasas por todos los estados emocionales, pero en este caso, como yo estaba tan agotado, comenzaba con rabia y miedo. Yo decía: ‘¿otra vez esta vaina? Me voy a morir’. Pasaba a la frustración y siempre terminaba en llanto”, agregó.

El punto de inflexión

En medio de una de esas crisis, Mario Espitia recordó una conversación con Dios que marcó un antes y un después en su proceso personal. “Yo me bajé, miré al cielo y dije: ‘Dios mío, yo no creo que tú tengas esto, ¿yo por qué sí lo tengo que tener? Yo estoy creyendo en ti, pero no puedo más con esto. Esto no es vida y se supone que yo he aprendido de ti y te he experimentado y se supone que tú vives en mi corazón, ¿yo por qué tengo que vivir con esto? Lo único que te pido es que después de que me saques de esto guíame a ayudar a otras personas que lo estén viviendo, pero ya no más’”.

El día que su vida cambió

Tras regresar a Bogotá, ocurrió algo que él considera clave para su recuperación. “Preciso me encuentro con un psiquiatra saliendo del edificio. Él me dijo que pasara por el consultorio. Yo no tenía plata, pero él me dijo que no me preocupara. Empecé un proceso con él... Pasa como la canción de moda, empiezas a ganarle. Empecé a caminar, a trotar, a tener una vida espiritual más bacana, a conectarme un poquito más con Dios desde la tranquilidad, entendiendo que sentía que me había escuchado por fin. Ese momento fue detonante. De ahí en adelante, pasaron ocho años, superé eso y más nunca. Desde mi experiencia he podido ayudar a muchas personas”, afirmó.

Mario Espitia quiere ser papá

Además de compartir su experiencia con la salud mental, Mario Espitia también habló sobre uno de sus sueños más significativos: “Yo sueño con casarme. Sueño con tener hijos. Terminé una relación porque desafortunadamente ella no quería tener hijos”. El actor confesó que a veces se pregunta si aún podrá alcanzar ese sueño y admitió que la incertidumbre le causa inquietud. “Hoy en día digo, ¿será que a los 42 años sí puedo? Está satanizada la soltería. También pienso, ¿será que sí voy a hacer un buen papá y buen esposo? Esas cosas hoy en día me consumen por dentro. Me da miedo”, concluyó.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar