En una reciente entrevista con 'La Red' de Caracol Televisión, la actriz Margarita Ortega confesó que una emergencia médica fue el detonante para tomar una decisión que había postergado durante largo tiempo. “Yo duré 10 años y un poco más diciendo no a la operación”, afirmó la caleña, quien había sido diagnosticada con discopatía degenerativa, una condición que le provocaba fuertes dolores.
Los síntomas que la llevaron al quirófano
Uno de los síntomas que encendió las alarmas fue la pérdida de sensibilidad en una parte de sus manos. Una vez que decidió someterse a la intervención, confesó que trató de dejar todo organizado, incluso su testamento. “Firmé un testamento de las cuatro cosas que tengo en la vida”, relató. Minutos antes de la operación, recurrió a su fe y se encomendó a Dios: “Si vuelvo, entonces dame una razón para entender qué es lo que tengo que hacer aquí. Si no vuelvo, igual quiero que sepas que estoy agradecida”.
Un cambio drástico en su alimentación
Como parte de su recuperación, los médicos le indicaron que debía modificar algunos hábitos, y el más significativo fue dejar de ser vegetariana, una práctica que la caracterizó durante 22 años. “En este momento ya no soy vegetariana”, contó sobre el cambio más drástico, necesario para garantizar una mejor adaptación de su cuerpo al implante de titanio que recibió durante la cirugía. La actriz, que hoy sigue en recuperación, se siente muy bien. “La vida tiene otro color, hay otro matiz”, expresó.
Problemas durante la recuperación
Ortega también se refirió a ciertos padecimientos que enfrentó en el proceso de recuperación, pero que afortunadamente fueron tratados. “Se me bajaron los niveles de todo, me dio moridera”, contó entre risas, atribuyendo los síntomas a un desajuste en su sistema endocrino, que combinado con la menopausia y la pérdida de peso causaron la descompensación.
La actriz sigue adelante con su recuperación, agradecida por la nueva oportunidad y los cambios en su vida.



