Los carriles preferenciales en Bogotá son una medida implementada por la Alcaldía para mejorar la movilidad en vías clave de la capital. Su objetivo principal es priorizar la circulación de los vehículos del sistema TransMiZonal y Dual, beneficiando a más de 620.000 usuarios diarios del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).
¿Qué son los carriles preferenciales?
De acuerdo con la Secretaría Distrital de Movilidad, los carriles preferenciales mejoran los tiempos de viaje, fortalecen la seguridad operativa del sistema y optimizan el espacio vial disponible. Además, facilitan el acceso al transporte público para los ciudadanos. En la actualidad, la capital cuenta con nueve corredores que suman 143,3 kilómetros de carriles preferenciales, 667 paraderos y una demanda de 620.000 usuarios.
Diariamente se realizan 352.467 validaciones en los paraderos ubicados en esta red, lo que ha permitido reducir los tiempos de viaje en un promedio de ocho minutos. En corredores como la avenida carrera Séptima, la reducción alcanza los 10 minutos.
¿Dónde están ubicados los carriles preferenciales?
Para identificar un carril preferencial, los conductores deben buscar la marcación en el asfalto de color naranja y blanco con la inscripción “bus carril”. Estos carriles se encuentran al lado derecho de la calzada. Los corredores habilitados son:
- Calle 19 entre carrera 3 y Avenida NQS
- Avenida NQS entre carrera 68 y calle 92
- Carrera Séptima entre calles 32 y 134
- Carrera 15 entre calles 72 y 100
- Calle 72 entre carreras Séptima y 15A
- Avenida Boyacá entre calle 134 y Avenida Villavicencio
- Avenida Primero de Mayo entre carreras 10 y 80
- Carrera 13 desde calle 19 hasta 67
- Avenida de las Américas entre carrera 50 y Avenida Ciudad de Cali
Multas por invadir o bloquear el carril preferencial
Invadir o bloquear un carril preferencial sin contar con una de las excepciones establecidas constituye una infracción de tránsito. La multa equivale a 15 salarios mínimos diarios legales vigentes, es decir, 633.200 pesos colombianos. Además, el vehículo puede ser inmovilizado.
La medida busca garantizar la fluidez del transporte público y reducir los tiempos de desplazamiento de miles de ciudadanos que a diario utilizan el SITP en Bogotá.



