Muchas veces se tiene claro la fecha del próximo pago del seguro, la revisión tecnomecánica o el pico y placa, pero se suele postergar una tarea fundamental para la salud del vehículo: el cambio de aceite del motor. Aunque el carro pueda seguir funcionando con normalidad, ignorar este mantenimiento durante demasiado tiempo puede generar daños progresivos que afectan el rendimiento, aumentan el consumo de gasolina y provocan averías graves.
Funciones esenciales del aceite del motor
De acuerdo con Nermovil, red de talleres mecánicos, el aceite cumple varias funciones esenciales. Además de lubricar las piezas internas y reducir el desgaste, ayuda a controlar la temperatura, mantiene limpios los componentes y los protege frente a la corrosión y la acumulación de residuos. Los expertos de Drivim, grupo de concesionarios, explican que esta protección se logra gracias a la película lubricante que el aceite forma entre las partes móviles del motor, reduciendo el contacto directo entre superficies metálicas y disminuyendo la fricción.
Consecuencias de retrasar el cambio de aceite
Los efectos de no realizar el cambio de aceite a tiempo no aparecen de un día para otro. En la mayoría de los casos, se genera un desgaste gradual hasta convertirse en un problema mecánico importante. Según Drivim, uno de los primeros problemas es el aumento de la fricción entre las piezas internas, a medida que el aceite envejece y disminuye su capacidad para formar la película protectora. Al mismo tiempo, las impurezas y residuos se acumulan en el sistema.
Un punto crítico ocurre cuando la pérdida de efectividad del lubricante impacta el control de la temperatura: si el aceite ya no puede disipar el calor de forma adecuada, el motor opera a temperaturas más elevadas. En muchos casos, las primeras señales llegan a través de ruidos metálicos, golpeteos o traqueteos inusuales.
Si el problema continúa sin atenderse, puede agravarse. Componentes como los casquillos de biela o las levas pueden sufrir daños importantes debido al incremento del rozamiento y al deterioro de la película lubricante. En el escenario más crítico, el motor puede llegar a griparse, lo que ocurre cuando el contacto entre las superficies metálicas alcanza un nivel tan elevado que las piezas se bloquean entre sí, impidiendo el movimiento normal del conjunto mecánico.
¿Cada cuánto tiempo se debe cambiar el aceite?
No existe una única respuesta para todos los casos. La frecuencia depende de factores como el modelo, las recomendaciones del fabricante, el tipo de aceite utilizado y las condiciones de uso. Según expertos de Volkswagen, en términos generales se recomienda realizar el cambio de aceite entre los 5.000 y 7.500 kilómetros o cada seis meses, lo que ocurra primero, en vehículos que operan bajo condiciones normales de conducción.
Sin embargo, algunos fabricantes establecen intervalos más amplios debido a la evolución de los lubricantes y la tecnología de los motores. Volkswagen, por ejemplo, incluye el cambio de aceite y filtro dentro de sus mantenimientos preventivos programados cada 15.000 kilómetros o un año, siguiendo las especificaciones de sus vehículos y las recomendaciones del manual del propietario. Por eso, lo recomendable es consultar siempre el manual del vehículo y respetar los intervalos definidos por el fabricante.



