Durante la pandemia, cientos de familias en Colombia decidieron adoptar perros y gatos que se convirtieron en parte fundamental de sus hogares. Cinco o seis años después, muchos de esos animales ya están llegando a la madurez, mientras que aquellos que fueron adoptados siendo adultos han comenzado a transitar la etapa senior o geriátrica. Este proceso natural de envejecimiento implica nuevas necesidades de salud, alimentación y seguimiento veterinario para garantizarles una buena calidad de vida.
¿Qué es la geriatría veterinaria?
Así como ocurre con los seres humanos, el envejecimiento en perros y gatos trae consigo cambios fisiológicos y comportamentales. La geriatría veterinaria es una especialidad que se enfoca en el cuidado de los animales mayores, buscando prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades asociadas a la edad, así como mejorar su bienestar general. No se trata solo de alargar la vida, sino de que esos años adicionales sean vividos con dignidad y confort.
Señales de que tu mascota está envejeciendo
Es importante estar atentos a ciertos signos que indican que nuestro compañero ha entrado en la tercera edad. Entre los más comunes se encuentran la disminución de la actividad física, el aumento de horas de sueño, la pérdida de audición o visión, la aparición de canas en el hocico y alrededor de los ojos, así como cambios en el apetito y en el peso. También pueden presentarse problemas de movilidad, como rigidez articular o dificultad para subir escaleras.
Cuidados esenciales para perros y gatos geriátricos
Para garantizar una vejez saludable, los dueños deben adaptar la rutina de sus mascotas. En primer lugar, la alimentación juega un papel clave: existen dietas formuladas específicamente para animales mayores, con menores niveles de calorías y mayor contenido de fibra, ácidos grasos omega-3 y antioxidantes. Además, es fundamental realizar visitas periódicas al veterinario, al menos cada seis meses, para detectar a tiempo enfermedades como la artrosis, la insuficiencia renal, la diabetes o los problemas cardíacos.
El ejercicio moderado también es beneficioso, siempre adaptado a las capacidades del animal. Paseos cortos y suaves, juegos de baja intensidad y masajes pueden ayudar a mantener la masa muscular y la flexibilidad. Asimismo, es importante adecuar el entorno: camas ortopédicas, rampas para acceder a lugares altos y evitar superficies resbaladizas son medidas que mejoran su calidad de vida.
Enfermedades comunes en la vejez animal
Al igual que los humanos, las mascotas mayores son propensas a ciertas patologías. La osteoartritis es una de las más frecuentes, causando dolor e inflamación en las articulaciones. También son comunes las enfermedades dentales, la pérdida de función cognitiva (similar al Alzheimer), la obesidad o la caquexia, y los trastornos hormonales como el hipotiroidismo. Un diagnóstico precoz permite instaurar tratamientos que ralenticen su progresión y alivien los síntomas.
El papel del veterinario en la geriatría
El veterinario especializado en geriatría realiza evaluaciones integrales que incluyen análisis de sangre, radiografías, ecografías y exámenes neurológicos. Con base en los resultados, diseña un plan de manejo personalizado que puede incluir medicamentos, suplementos nutricionales, fisioterapia y cambios en el estilo de vida. Además, orienta a los dueños sobre cómo administrar cuidados paliativos cuando sea necesario, siempre priorizando el bienestar del animal.
En conclusión, la geriatría veterinaria es una herramienta invaluable para acompañar a nuestros fieles compañeros en su vejez. Con amor, atención y los cuidados adecuados, podemos asegurarles una etapa final plena y feliz, devolviéndoles todo el cariño que nos han brindado a lo largo de los años.



