Bailey es una perrita senior que pasó tres años esperando una familia en el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) de Bogotá. Durante ese tiempo, vio llegar y partir a muchos perros, mientras ella continuaba anhelando un hogar que decidiera darle una segunda oportunidad. Sin embargo, en la actualidad su historia es muy diferente. La canina, que además tiene una discapacidad ya que le falta una de sus patas traseras, encontró un hogar donde está rodeada de amor, juegos y celebraciones familiares, convirtiéndose en un ejemplo de cómo la adopción puede transformar la vida de un animal.
Un encuentro fortuito en redes sociales
Su familia conoció su historia gracias a una jornada de adopción organizada por el Instituto. Fue la esposa de su actual cuidador quien vio la publicación en redes sociales y decidió prestar especial atención a Bailey. Lo que más les llamó la atención fue que era la perrita que llevaba más tiempo esperando ser adoptada. Tras conocerla, la decisión fue inmediata.
Según cuenta su adoptante, tanto él como su pareja siempre han tenido una afinidad especial por los perros mayores. Más allá de buscar cachorros o animales jóvenes, consideran que los perros de edad avanzada merecen una oportunidad para disfrutar de una vejez digna, rodeados de cuidados y afecto. "Nos encantan los perros, pero especialmente los más viejitos. Nos gusta poder darles la oportunidad de tener una vejez digna", explicó.
Un mensaje de esperanza para la adopción
La historia de Bailey también busca enviar un mensaje a quienes están pensando en adoptar. Para su familia, los perros mayores suelen ser compañeros especiales que, pese a ser frecuentemente ignorados en los procesos de adopción, tienen mucho amor para ofrecer. Desde el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal destacan que casos como el de Bailey demuestran cómo una adopción responsable puede cambiar por completo el destino de un animal que ha pasado años esperando una familia.
Esta conmovedora historia resalta la importancia de considerar la adopción de animales senior, quienes a menudo son pasados por alto en los refugios. Bailey, a pesar de su edad y su discapacidad, ha demostrado que el amor y la dedicación pueden brindar una nueva vida llena de felicidad.



