El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este lunes una serie de decretos destinados a aliviar a los sectores afectados por los bloqueos de carreteras que sindicalistas y campesinos mantienen para exigir su renuncia. Las medidas incluyen la reprogramación de deudas bancarias y la creación de fondos en beneficio de transportistas y personas con enfermedades renales y cáncer.
Anuncio tras firma de ley de estados de excepción
El mandatario hizo el anuncio después de firmar la ley de Regulación de Estados Excepción, que permite la actuación de las Fuerzas Armadas en el control de las protestas. Sin embargo, la promulgación no implica la vigencia automática de esa medida, ya que hace falta un decreto que aún no ha sido anunciado.
Reprogramación de deudas y fondo para transporte
Paz, que este lunes cumple siete meses de Gobierno, anunció la emisión de un decreto para la reprogramación de deudas en todo el país. Según dijo, esta medida beneficiará a “todos los sectores”, entre ellos los artesanos y el turismo, actividades que “han recibido un golpe durísimo” por los bloqueos de carreteras iniciados el 6 de mayo por campesinos del altiplano.
También sostuvo que se aprobó otro decreto para crear un Fondo de Garantía de Crédito para el Transporte (Fongat) por hasta 1.000 millones de bolivianos (unos 143,6 millones de dólares), para que los choferes puedan acceder a recursos para invertir en nuevos vehículos u otros emprendimientos.
Reducción de salarios y fondo para enfermos
El gobernante recordó que él y sus ministros rebajaron sus salarios en un 50 % y anunció otro decreto para que el dinero que se ahorre con esta medida vaya a un fondo en beneficio de personas “que sufren de problemas renales y de cáncer”.
“Invitamos al vicepresidente (Edmand Lara) y a cualquier otra autoridad que quiera aportar libremente para aquellos hermanos bolivianos con problemas renales o de cáncer, aportar a este fondo que mensualmente será entregado en beneficio de estos sectores”, agregó, sin dar mayores detalles.
Contexto de los bloqueos
Los conflictos comenzaron a principios de mayo impulsados por sindicatos campesinos del altiplano y por la Central Obrera Boliviana (COB), a los que se sumaron sectores afines al expresidente Evo Morales (2006-2019), con la exigencia de que renuncie Paz y descartando toda posibilidad de diálogo. Al inicio de la sexta semana de conflicto hay bloqueos en seis de los nueve departamentos de Bolivia, sobre todo en las regiones andina y central donde hay desabastecimiento de alimentos, medicamentos, oxígeno medicinal y combustibles.
Los conflictos han dejado hasta el momento al menos diez fallecidos, incluidas siete personas que no pudieron recibir atención médica oportuna por los cortes de rutas, y pérdidas por más de 2.340 millones de dólares, según estimaciones de la Cámara Nacional de Industrias (CNI).



