Nairobi, 7 jun (EFE).- La comisaria europea de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, viajó este domingo a la ciudad de Bunia, epicentro del brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo en el este de la República Democrática del Congo (RDC).
"Estamos muy agradecidos. Nos gustaría que los pacientes y el mundo entero mostraran su respeto y agradecimiento a quienes participan en esta lucha, ya que todos estamos juntos para combatir este virus", afirmó Lahbib al visitar el Hospital General de Rwampara, a unos diez kilómetros de Bunia, según recogen medios locales.
En su cuenta en la red social X, la comisaria destacó que "desde el primer día, la UE trabaja con sus socios africanos al lado de las poblaciones africanas, sobre el terreno, con ayuda humanitaria y sanitaria". Lahbib viajó al este congoleño después de que las autoridades de la RDC elevaran anoche a 488 el número de casos de ébola confirmados, incluyendo 86 muertes.
El brote fue declarado en Ituri, provincia fronteriza con Sudán del Sur y Uganda, pero se propagó después a las también provincias orientales congoleñas de Kivu del Norte y Kivu del Sur.
La epidemia se ha expandido a Uganda, donde se han detectado hasta ahora 19 contagios, incluyendo 14 casos que se consideran importados de la RDC y entre los que hay dos fallecimientos.
El brote se corresponde con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera "alto" el riesgo de brote en África subsahariana y "bajo" a escala global.
La OMS estima que el virus comenzó a circular en Ituri unos dos meses antes de declararse el brote, al que calificó el 17 de mayo como "emergencia de salud pública de importancia internacional".
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
Contexto regional y respuesta internacional
La visita de la comisaria europea subraya el compromiso de la Unión Europea con la contención del brote. Desde el inicio, la UE ha desplegado equipos de emergencia y financiamiento para apoyar a las autoridades sanitarias congoleñas y a organizaciones como la OMS y Médicos Sin Fronteras.
La propagación a Uganda ha generado alerta en la región, donde los sistemas de salud son frágiles. La OMS ha instado a los países vecinos a reforzar la vigilancia epidemiológica y preparar centros de aislamiento.
La cepa Bundibugyo, identificada por primera vez en 2007, tiene una alta tasa de letalidad y carece de vacuna específica, lo que complica la respuesta. Los esfuerzos se centran en el rastreo de contactos, el aislamiento de casos y la educación comunitaria.
Medidas de prevención
Las autoridades recomiendan evitar el contacto con fluidos corporales de personas infectadas, lavarse las manos frecuentemente y reportar cualquier síntoma sospechoso. La OMS mantiene un equipo de respuesta rápida en la zona.



