Lagos, 3 jun (EFE).- Un tribunal nigeriano condenó este miércoles a muerte por ahorcamiento a cuatro hombres tras ser declarados culpables del ataque perpetrado en junio de 2022 contra una iglesia en el estado de Ondo, en el suroeste del país, que causó al menos 40 muertos.
Detalles del ataque y la sentencia
El juez Emeka Nwite, del Tribunal Federal Superior de Abuya, la capital nigeriana, dictaminó que la fiscalía había demostrado más allá de toda duda razonable los nueve cargos contra los primeros cuatro acusados. Los atacantes dispararon contra los feligreses con rifles y detonaron explosivos dentro del templo durante el asalto, descrito como uno de los más mortíferos en la historia reciente del país africano. El ataque ocurrió en la ciudad de Owo, durante una misa de Pentecostés, y dejó al menos 40 muertos y otros 100 heridos.
Identidad de los condenados
Los condenados son Idris Abdul Malik Omeiza (25 años), Al Qasim Idris (20), Jamiu Abdul Malik (26) y Abdul Haleem Idris (25). Todos se habían declarado inocentes de la masacre, y la defensa aseguró que apelarán las sentencias. Según el dictamen judicial, los delitos por los que recibieron la pena capital incluyen pertenencia al grupo terrorista yihadista Al Shabab y su escisión, la Provincia de África Occidental del Estado Islámico (ISWAP), así como conspiración para cometer un acto terrorista, secuestro, toma de rehenes y homicidio.
Absolución de un quinto acusado
Por el contrario, el quinto acusado, Momoh Otuho Abubakar, fue absuelto por el tribunal debido a la falta de pruebas suficientes en su contra. El fiscal, Ayodeji Adedipe, celebró el fallo considerándolo una reparación para las víctimas: “Se ha hecho justicia a los fallecidos y a sus familias”.
Reacciones oficiales
El gobernador del estado de Ondo, Lucky Aiyedatiwa, reaccionó al veredicto felicitando al poder judicial y asegurando que “el tribunal ha hecho lo correcto” en lo que calificó como “una victoria para nuestro estado y justicia para las víctimas y sus familias”.
Contexto de violencia yihadista en Nigeria
Nigeria sufre ataques del grupo integrista Boko Haram desde 2009, una violencia que empeoró a partir de 2016 con el surgimiento de su escisión, el ISWAP. Ambos grupos pretenden imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur. Boko Haram y el ISWAP han matado a más de 35.000 personas -muchas de ellas musulmanas- y han causado unos 2,7 millones de desplazados, sobre todo dentro de Nigeria, pero también en países vecinos como Camerún, Chad y Níger, según datos gubernamentales y de la ONU.
Los combates contra esos grupos se han intensificado desde que Estados Unidos realizó, junto con fuerzas nigerianas, una serie de ataques aéreos a finales de diciembre de 2025 contra posiciones yihadistas en el noroeste del país.



