El director de la Agencia Espacial Española (AEE), Juan Carlos Cortés, tiene plena certeza de que el ser humano logrará pisar Marte, pero también afirma que las misiones propuestas por algunas empresas privadas son una frivolidad, debido a que las condiciones actuales de radiación y gravedad hacen inviable una misión tripulada que, inevitablemente, duraría más de dos años.
El futuro de la exploración marciana
Según Cortés, el hombre llegará a Marte, probablemente en la década de 2040, con misiones de exploración. Sin embargo, considera que la idea de terraformar el planeta rojo es una frivolidad, ya que las condiciones lo hacen absolutamente inhóspito para la colonización. No obstante, augura que la humanidad saldrá de la Tierra y colonizará otros lugares.
España, protagonista espacial
En una entrevista con EFE, Cortés destacó la trascendencia del nuevo mercado espacial, la relevancia geopolítica del espacio y la irrupción de gigantes privados como Space X o Blue Origin. Subrayó la necesidad de garantizar una autonomía espacial y el papel determinante de Europa, con España como actor clave. Justificó este protagonismo en tres hitos: el lanzador propio Miura 5 de PLD Space; la apuesta única por tecnologías cuánticas en órbita baja y geoestacionaria; y la misión científica Arrakihs de la ESA, liderada por España, para estudiar la materia oscura.
La economía espacial y la geopolítica
Ingeniero aeronáutico con larga trayectoria, Cortés lidera la AEE desde hace dos años. Observa una floreciente economía espacial que mueve unos 600.000 millones anuales, esencial para seguridad, defensa, comunicaciones, cambio climático y estudio de la interacción Tierra-Sol. Afirma que el espacio ha dejado de ser solo exploración para convertirse en herramienta geopolítica, con la Luna como nuevo teatro de operaciones para bases permanentes y explotación de recursos.
El papel de los gigantes tecnológicos
Cortés celebra la entrada de empresas como Space X y Blue Origin, pero aclara que el 85% del presupuesto espacial proviene de gobiernos, y el éxito de estas empresas depende del apoyo público. Comparó el mercado estadounidense (unos 140 lanzamientos anuales) con el europeo, siete veces menor, e insistió en que Europa debe ser protagonista, no invitado, en un sector crítico para el futuro.
Autonomía espacial y futuro lunar
Para Cortés, la autonomía en el espacio es fundamental, aunque la independencia total es imposible. En los próximos veinte años habrá decenas de misiones a la Luna para explotar recursos como aluminio, hierro, titanio, helio 3 o agua. Señaló que el valor del asteroide Psyche supera toda la economía global terrestre. Europa cuenta con sistemas como Copernicus, Galileo, su cuerpo de astronautas y logros como aterrizar en un cometa, pero depende de cohetes estadounidenses o rusos para misiones tripuladas, por lo que contar con un lanzador propio será clave.
La ambición española
España se unirá al selecto grupo de países con lanzador propio gracias al Miura 5 de PLD Space, capaz de poner en órbita pequeños satélites. Además, desarrolla programas para lanzar satélites que distribuirán claves cuánticas, garantizando un nivel de seguridad en comunicaciones hoy desconocido. Cortés valoró el Centro de Astronomía Espacial (ESAC) de la ESA en España y anunció su reforzamiento con un Centro de Visitantes, un Centro de Sostenibilidad del Espacio, un Centro de Meteorología Espacial, un Centro de Derecho y Economía Espacial y otro dedicado a la ciberseguridad.



