Bangkok, 9 jun (EFE).- Las autoridades filipinas confirmaron este martes el fallecimiento de 36 personas a raíz del terremoto de magnitud 7,8 que azotó la víspera la sureña isla de Mindanao, mientras continúan los trabajos de emergencia para encontrar a los desaparecidos.
Balance de víctimas y daños
Según el informe preliminar publicado hoy por el Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC), cuatro personas permanecen sin localizar y 167 resultaron heridas por el sismo, que afectó al menos a 88.000 ciudadanos. Las labores de rescate se concentran en las zonas más devastadas, donde equipos de emergencia buscan entre los escombros posibles sobrevivientes.
Detalles del movimiento telúrico
El temblor fue detectado a las 07:37 hora local del lunes (23:37 GMT del domingo) a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla de Burias, en el sur de Mindanao, y a una profundidad de alrededor de 35 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que mide la actividad sísmica de todo el mundo. La magnitud del sismo generó alertas de tsunami en la región, aunque posteriormente fueron levantadas.
Impacto en la población
El terremoto causó graves daños en infraestructuras, incluyendo edificios, carreteras y puentes, lo que ha dificultado el acceso a algunas comunidades. Las autoridades han desplegado equipos de rescate y asistencia humanitaria para atender a los damnificados. Se estima que miles de personas han perdido sus hogares y permanecen en centros de evacuación temporales.
Contexto sísmico en Filipinas
Filipinas se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de alta actividad sísmica y volcánica. El país experimenta frecuentemente terremotos de diversa magnitud, y las autoridades han implementado protocolos de prevención y respuesta ante desastres para mitigar los efectos de estos fenómenos naturales.



