Bangkok, 9 jun (EFE).- La ciudad filipina General Santos, la más afectada por el terremoto de magnitud 7,8 que el lunes azotó la sureña isla de Mindanao, con un saldo de momento de 38 fallecidos, se encuentra en "estado de calamidad", declaró este martes a EFE la oenegé local Kidlikasan.
"En General Santos, al menos 12 personas murieron a causa del derrumbe de edificios y la caída de escombros", indicó la organización, señalando que la cifra de víctimas no es definitiva porque "muchas comunidades" han quedado "aisladas" por el desplome de carreteras y puentes, lo que dificulta las labores de evaluación y recuento de víctimas.
Impacto del sismo en General Santos
La ciudad, con unos 530.000 habitantes, fue una de las más afectadas por el sismo, que dejó varios edificios reducidos a escombros y obligó a habilitar refugios temporales para las familias damnificadas. Las 12 víctimas mortales registradas en General Santos están incluidas en el grupo de los 38 fallecidos confirmados por la Defensa Civil filipina en su última actualización, que también contabilizó cuatro desaparecidos y más de 470 heridos.
El temblor fue detectado a las 07.37 hora local del lunes (23.37 GMT del domingo) a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla de Burias -sur de Mindanao- y a una profundidad de alrededor de 55 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que mide la actividad sísmica de todo el mundo.
Otras zonas afectadas
Además de General Santos, "las zonas más afectadas incluyen los municipios de Maasim, Malapatan y Glan", donde un gran deslizamiento de tierra sepultó viviendas, causando varias de las muertes reportadas en la provincia, señaló la organización. "En las zonas aisladas, el acceso sigue siendo un gran obstáculo, por lo que se estima que algunas comunidades permanezcan incomunicadas durante al menos una semana debido a la magnitud de los daños en carreteras y puentes", argumentó.
El Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC) contabilizó 40.674 desplazados y 2.505 viviendas dañadas por el seísmo, de las cuales 460 quedaron completamente destruidas en Mindanao, donde numerosas zonas continúan sin suministro eléctrico ni acceso a agua potable.
Necesidades urgentes
En línea con otras oenegés y autoridades locales, Kidlikasan hizo hincapié en la necesidad de tiendas de campaña para hospitales y refugios temporales, además de agua potable, alimentos no perecederos, pilas, kits de higiene y pañales. EFE (foto)(video)



