Terremoto en Filipinas deja 37 muertos y 4 millones de niños sin clases
Sismo en Filipinas: 37 muertos y 4 millones de niños sin escuela

El terremoto de magnitud 7,8 que sacudió el lunes la isla meridional filipina de Mindanao ha tenido consecuencias devastadoras para la educación de millones de niños. Cuatro millones de estudiantes, que comenzaban el año escolar el día del seísmo, se han visto obligados a abandonar las aulas, muchas de las cuales quedaron reducidas a escombros, y no hay certeza sobre cuándo podrán regresar.

Balance preliminar de víctimas y daños

El fuerte temblor, cuyo balance preliminar incluye 37 muertos y casi 500 heridos, así como varios desaparecidos, causó daños parciales o totales en un millar de escuelas en las zonas afectadas, según informó este martes el Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC). De acuerdo con el Departamento de Educación filipino, cuatro millones de niños, muchos de ellos en las escuelas en el momento del temblor (registrado a las 7.37 hora local, en un país donde el horario lectivo comienza normalmente a las 7.00), y que fue sucedido por más de mil réplicas, se han quedado por el momento sin clases.

Impacto en la infancia

Un menor en edad escolar figura entre los fallecidos, según datos oficiales, mientras que decenas de niños han tenido que recibir asistencia médica y otros tantos forman parte del total de 31.701 personas que duermen ahora en refugios temporales, apunta el NDRRMC. El desastre, advierten autoridades y organizaciones humanitarias, ha golpeado de manera especial a los más pequeños, a quienes la agencia de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha pedido poner en el centro de la respuesta.

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El gerente de Asuntos Humanitarios de Save The Children Filipinas, Faisah Ali, explicó a EFE que sus equipos han comprobado "daños estructurales generalizados e interrupciones en los servicios esenciales" en Mindanao, la segunda isla más grande del archipiélago, donde viven más de 20 millones de personas. "Debido a ello, prevemos un importante desplazamiento de población, incluyendo niños", subrayó el activista, que coordina la respuesta de la ONG en el terreno. El Gobierno ha contabilizado hasta ahora 40.674 personas desplazadas por el seísmo.

Escuelas dañadas y suspensión de clases

El NDRRMC dijo este martes que 8.208 escuelas suspendieron clases debido al terremoto y que en 1.023 de estos recintos se registraron daños que van desde grietas menores hasta el derrumbe total de edificaciones. "En los próximos días y semanas, los niños y las familias tendrán muchas necesidades, pero las más urgentes incluyen agua potable, refugio seguro y apoyo psicosocial, ya que muchos niños seguirán traumatizados", subrayó Ali.

La devastación en algunas zonas de ciudades como General Santos (una de las más afectadas), Cotabato del Sur, Sarangani y Davao Occidental ha afectado a cerca de 150.000 personas, según el NDRRMC. De los 27 millones de estudiantes que estaban llamados a las aulas en Filipinas, cuatro millones fueron sacados de las escuelas en Mindanao, donde las autoridades aún inspeccionan los centros educativos y evalúan métodos alternativos de enseñanza compatibles con una región afectada de múltiples formas por el sismo.

Consecuencias adicionales

Miles de personas siguen sin electricidad ni conexión a internet en numerosas zonas de la isla, afectada también por puentes caídos, carreteras rotas y vuelos comerciales cancelados. En el caso de los niños, la interrupción de las clases al inicio del ciclo académico les genera "miedo y angustia", según alertó la directora de operaciones en Mindanao de la ONG World Vision, Elizabeth Delgado. "Muchos siguen conmocionados y experimentan mareos", relató, citada en una nota de prensa de la organización.

Asimismo, la ONG Plan Internacional manifestó su preocupación por el impacto diferenciado de este tipo de tragedias en "la seguridad y el bienestar de la infancia, en particular de las niñas, que se encuentran entre los grupos más vulnerables". "El desplazamiento y la interrupción de la educación incrementan el riesgo de violencia, explotación y otros daños a largo plazo", expresó en otro comunicado la directora ejecutiva de la ONG, Pebbles Sanchez-Ogang.

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Actualización de víctimas y daños

Las autoridades filipinas confirmaron este martes el fallecimiento de 37 personas a raíz del terremoto de magnitud 7,8 que azotó la víspera la sureña isla de Mindanao, mientras continúan los trabajos de emergencia para encontrar a los desaparecidos y cuantificar los daños. Según datos del NDRRMC, cuatro personas permanecen sin localizar y más de 470 resultaron heridas por el sismo, que afectó de forma directa a unos 145.000 ciudadanos o cerca de 33.000 familias.

Las autoridades han computado hasta ahora 31.701 personas dentro de 54 refugios temporales, mientras que otras 9.000 también abandonaron sus hogares pero pernoctan ahora en casa de amigos o familiares. El NDRRMC ha contabilizado 40.674 personas desplazadas a raíz del seísmo, así como 2.505 casas dañadas, de las cuales 460 quedaron totalmente destruidas.

Detalles del sismo

El temblor fue detectado a las 07:37 hora local del lunes (23:37 GMT del domingo) a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla de Burias (sur de Mindanao) y a una profundidad de alrededor de 55 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que mide la actividad sísmica de todo el mundo. Edificios gubernamentales, viviendas, carreteras y puentes, entre otras infraestructuras, resultaron dañadas por el potente sismo, al que siguieron unas 1.055 réplicas en las siguientes 24 horas, con magnitudes de entre 1,3 hasta 6,7, apuntan los datos oficiales.

Una de las poblaciones más afectadas es la ciudad General Santos, con unos 530.000 habitantes, donde se derrumbaron varios edificios y los equipos de emergencia han establecido refugios para las familias damnificadas. A raíz del movimiento telúrico se activó la alerta de tsunami en varios países del Pacífico y se registraron en la zona afectada de Filipinas al menos cinco corrimientos de tierra. Tras las alertas iniciales, Filipinas y el resto de naciones cancelaron horas después la alerta de tsunami.

La agencia sismológica de Filipinas (Phivolcs), que mantuvo activa la alerta durante casi ocho horas, confirmó la llegada de olas en al menos seis localidades costeras, entre ellas Kiamba (Mindanao), donde alcanzaron los 1,48 metros sobre el nivel del mar. El archipiélago filipino se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica en la que cada año se registran unos 7.000 terremotos, la mayoría moderados.