Las autoridades de salud de Brasil investigan dos casos sospechosos de ébola en las ciudades de Sao Paulo y Río de Janeiro, según anunciaron los gobiernos estatales. Un hombre de 37 años procedente de la República Democrática del Congo (RDC), país que declaró una nueva epidemia de la enfermedad, presentó síntomas como fiebre, cumpliendo la definición de caso sospechoso de ébola, informó la gobernación de Sao Paulo en un comunicado emitido el sábado.
El paciente se encuentra en aislamiento preventivo en un instituto de infectología especializado, pero las pruebas realizadas hasta el momento no han confirmado la enfermedad, señalaron las autoridades sanitarias. Por otra parte, la secretaría de salud del estado de Río de Janeiro informó que activó medidas de seguridad tras la detección de un hombre procedente de Uganda con síntomas virales como tos, escalofríos y diarrea.
Investigan posible caso de ébola en Río de Janeiro
La alcaldía de Río de Janeiro indicó, en un correo electrónico enviado a la AFP, que el paciente dio positivo en la prueba de malaria y que el caso sigue en investigación. Las autoridades no han confirmado si se trata de ébola, pero mantienen las precauciones necesarias.
Brote de ébola en la República Democrática del Congo
La RDC, uno de los países más pobres del mundo, declaró el 15 de mayo un nuevo brote de ébola que afecta a su vasto territorio de más de 100 millones de habitantes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) activó de inmediato una alerta sanitaria internacional. Según el último balance del jueves del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de África (África CDC), la agencia sanitaria de la Unión Africana, se han registrado 246 muertes entre más de 1.000 casos sospechosos en la RDC.
El virus también se ha detectado en la vecina Uganda, lo que ha generado preocupación en la región. Las autoridades de Uganda cerraron temporalmente la frontera con la RDC para contener la propagación del virus.
Evaluación de riesgo en Brasil
Las autoridades de Sao Paulo señalaron que la evaluación técnica indica que el riesgo de introducción de la enfermedad en Brasil y en América del Sur permanece muy bajo. Sin embargo, se mantienen las medidas de vigilancia y prevención para evitar cualquier posible contagio.



