La inversión fija bruta mexicana prolongó su descenso en marzo, lo que subraya la preocupación por las políticas internas del gobierno y la incertidumbre en torno a los aranceles y el comercio con Estados Unidos, el principal socio comercial del país.
Caída de la inversión en marzo
La inversión de capital se contrajo un 3,1% en marzo en comparación con el mismo mes del año anterior, según las cifras ajustadas estacionalmente publicadas el jueves por el Instituto Nacional de Estadística. Este descenso sigue a la caída del 3,5% registrada en febrero, lo que indica una tendencia negativa persistente.
19 meses consecutivos de declive
La segunda economía más grande de América Latina acumula ya 19 meses consecutivos de inversión total negativa, uno de los períodos de declive más largos de las últimas cuatro décadas. Esta situación está impulsada principalmente por una contracción de la inversión privada en medio de una desaceleración económica que se prolonga desde hace un mes.
Según Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, "estas caídas no son más que una falta de confianza en invertir en México". Siller añadió que "dichas caídas han provocado que el PIB potencial del país —es decir, la tasa máxima de crecimiento posible— se reduzca a tan solo 1,4%".
Factores que afectan la inversión
La incertidumbre en torno a las políticas internas del gobierno mexicano y las tensiones comerciales con Estados Unidos han generado un ambiente de desconfianza entre los inversionistas. La falta de claridad en las reglas del juego y los aranceles impuestos han contribuido a que la inversión fija bruta continúe en descenso.
Expertos señalan que, para revertir esta tendencia, se necesitan señales claras de estabilidad y políticas que fomenten la inversión tanto nacional como extranjera. Mientras tanto, la economía mexicana enfrenta uno de los períodos más difíciles en décadas, con un crecimiento potencial limitado.



