Palma, 8 jun (EFE).- El Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea, UIB-CSIC) ha solicitado este lunes una mayor protección para las praderas marinas, consideradas uno de los ecosistemas más productivos del planeta. La petición se realiza junto a unos 50 científicos de 17 países que integran la Alianza Europea para la Restauración de Praderas Marinas (ESRA).
Recomendaciones europeas para 2026
La ESRA ha publicado las 'Recomendaciones Europeas sobre Praderas Marinas 2026', el primer documento de consenso científico a escala continental sobre cómo proteger, monitorear y restaurar estos ecosistemas en toda Europa, según detalló el Imedea en un comunicado.
Los científicos proponen ocho recomendaciones concretas dirigidas a orientar a responsables políticos, gestores y financiadores en la recuperación de las praderas marinas, que han sufrido un declive significativo en las últimas décadas.
Importancia ecológica y amenazas
Las praderas marinas se encuentran entre los ecosistemas más productivos del planeta, actuando como “bosques submarinos” que sostienen la pesca costera, protegen las playas contra la erosión y las inundaciones, filtran el agua y almacenan grandes cantidades de carbono.
No obstante, la mala calidad del agua, el desarrollo costero, las enfermedades, las especies invasoras, el cambio climático y los usos insostenibles han reducido drásticamente su presencia en toda Europa. A pesar de su enorme valor ecológico y social, los científicos advierten que “las praderas marinas siguen careciendo de la protección y la financiación que necesitan”.
Declaraciones de los investigadores
La investigadora del Imedea, Fiona Tomas, señaló: “Ahora contamos con la ciencia, las herramientas y el impulso necesarios para cambiar esta tendencia, pero el éxito requiere voluntad política, inversión sostenida y marcos de gobernanza que realmente faciliten la conservación y la restauración”.
Las recomendaciones de la ESRA “ofrecen una hoja de ruta clara y basada en evidencias para lograrlo”, agregó Tomas.
Ocho puntos clave
El documento de la ESRA resume sus principales recomendaciones en ocho puntos:
- Proteger las praderas marinas existentes y reducir las presiones sobre ellas.
- Identificar la distribución histórica, actual y potencial de las praderas marinas para orientar su restauración.
- Implementar monitoreo a largo plazo, esencial para la gestión adaptativa.
- Desarrollar enfoques basados en la evidencia y promover el intercambio ético de conocimientos y el desarrollo de capacidades humanas.
- Alinear la gobernanza, las políticas y los mecanismos de financiación con la “ciencia para la restauración”.
- Desarrollar y optimizar cadenas de suministro resilientes de material de trasplante para plantación a gran escala.
La publicación de estas recomendaciones contribuirá a facilitar la implementación del Reglamento de Restauración de la Naturaleza de la UE, aunque dichas recomendaciones son igualmente aplicables a países no miembros.
Desafíos y próximos pasos
La investigadora postdoctoral del Imedea, Beatriz Marin-Díaz, afirmó: “Aunque se ha avanzado, restaurar las praderas marinas a gran escala sigue siendo un reto que requiere apoyo, investigación y menos barreras para poder llevarlo a cabo”.
La elaboración de las recomendaciones comenzó en el 'Segundo taller europeo sobre restauración de praderas marinas', celebrado en abril de 2025, y finalizó en febrero pasado en un encuentro específico organizado por la Universidad de Groningen en Schiermonnikoog (Países Bajos).
La ESRA, en la que participa el Imedea, es una plataforma colaborativa que conecta la investigación con la práctica de restauración a gran escala.



