El fenómeno de El Niño continúa intensificándose en el océano Pacífico y ya supera el 80% de probabilidad de consolidarse durante los próximos meses. Sin embargo, sus impactos no serán uniformes a nivel global: mientras algunas naciones enfrentarán sequías prolongadas, otras podrían experimentar lluvias por encima de lo normal e incluso inundaciones.
América del Sur: sequías en la Amazonía
Entre los territorios con mayor riesgo de condiciones secas se encuentran Brasil, Colombia, Venezuela y gran parte del norte de Sudamérica. Los modelos climáticos indican que la Amazonía sería una de las regiones más vulnerables, con una disminución significativa de las precipitaciones durante varios meses del año.
África: déficits de lluvias en el sur y excesos en el este
África también concentra algunos de los mayores riesgos. Países como Sudáfrica, Namibia, Botsuana y Zimbabue figuran entre las áreas donde se esperan déficits importantes de lluvias. En estas economías, una temporada seca suele traducirse en menores cosechas y mayores presiones sobre el suministro de agua para consumo humano y actividades productivas.
En contraste, varias naciones del este de África podrían experimentar el fenómeno opuesto. Sectores de Kenia, Tanzania y zonas vecinas aparecen entre los territorios con probabilidades de registrar lluvias superiores al promedio. Aunque esto podría beneficiar algunos cultivos, también aumenta el riesgo de inundaciones y daños en infraestructura.
Asia: contrastes entre India y Asia Central
Asia tampoco escaparía a los efectos del fenómeno. El mapa de proyecciones muestra que partes de India y el sudeste asiático enfrentarían condiciones más secas de lo habitual, mientras que regiones de Asia Central registrarían precipitaciones por encima de los niveles normales.
Norteamérica y Europa: panorama mixto
En Norteamérica, el panorama es mixto. Algunas zonas del sur de Estados Unidos y el norte de México tendrían más lluvias de las habituales, mientras que regiones del oeste y noroeste estadounidense podrían experimentar periodos más secos. Europa, por su parte, aparece con una tendencia hacia mayores precipitaciones en sectores del Mediterráneo y del sur del continente.



