Impuestos a ricos y sobriedad económica, claves contra el cambio climático
Impuestos a ricos y sobriedad, claves climáticas

París, 4 jun (EFE).- Limitar el calentamiento global a los objetivos fijados en la cumbre climática de París en 2015 requiere un proyecto de justicia social a escala global, basado en impuestos a los ricos y un modelo económico de sobriedad. Esta es la principal conclusión de un informe del Laboratorio de la Desigualdad Mundial, presentado este jueves, que busca acelerar una reforma de la arquitectura financiera internacional, considerada imprescindible e ineluctable ante la insostenible situación actual, evidenciada por la inestabilidad geopolítica.

Pérdida de control de las potencias dominantes

El informe revela que "las potencias dominantes están perdiendo el control". Según el economista francés Thomas Piketty, codirector del Laboratorio, "la buena noticia es que no habrá ninguna potencia hegemónica en el siglo XXI", ni Estados Unidos, pese al "nerviosismo" de Donald Trump, ni China. Piketty advierte que "si los países occidentales antiguamente dominantes no aceptan compartir el poder y las riquezas, tendremos un sistema internacional alternativo dominado por China y en parte por Rusia". No obstante, se muestra "optimista" al ver indicios de cambio en el sistema internacional.

Avances hacia un impuesto global

Piketty recuerda que en 2013 su propuesta de un impuesto mundial a los multimillonarios fue tildada de utópica, pero desde entonces ha sido retomada por Brasil, la Unión Africana y la Unión del Caribe. Además, los derechos especiales de giro (DEG) del FMI, utilizados como moneda mundial para financiar el desarrollo, alcanzaron cerca del 0,7 % del PIB mundial durante la crisis de la covid, un paso significativo frente a cifras insignificantes anteriores. Piketty señala que "en el futuro habrá crisis más graves y el sistema internacional tendrá que responder". También destaca que Estados Unidos está perdiendo su derecho de veto en el FMI, lo que podría llevar a más fragmentación o integración.

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Escenarios de equilibrio global

El Informe sobre la Justicia Global describe escenarios deseables con mayor equilibrio de ingresos y riqueza para limitar el calentamiento global a 1,8 °C a finales de siglo, frente a los 4 °C proyectados con las políticas actuales. La renta per cápita media mensual, que hoy varía de 290 euros en el África subsahariana a 4.590 en Norteamérica, se igualaría en 5.000 euros en todo el mundo. El 50 % más pobre de la población pasaría de recibir el 8 % de los ingresos actuales al 38 % en 2100, mientras que el 10 % más rico reduciría su parte del 52 % al 18 %.

Redistribución de la riqueza

En términos de riqueza, el 50 % más pobre subiría del 2 % actual al 30 % para fines de siglo, y los multimillonarios (con patrimonio superior a 1.000 millones de euros) verían su control reducido del 6,4 % al 0,05 %. Estos ajustes se lograrían mediante impuestos mundiales a los más afortunados: hasta el 20 % sobre la riqueza de los multimillonarios y un tipo impositivo de hasta el 90 % en el impuesto sobre la renta para los que más ganan.

Fondo de Justicia Global y sobriedad económica

El Laboratorio espera recaudar hasta un 10,3 % del PIB mundial para un Fondo de Justicia Global, que financiaría medidas climáticas (3-4 % del PIB) e inversiones en educación y sanidad para el reequilibrio. Un elemento clave es la "sobriedad" económica, que según Piketty no implica "dejar de trabajar ni detener la prosperidad", sino "limitar la producción de bienes materiales", compensado con "más servicios de educación y sanidad". Esta menor producción se concentraría en los países ricos, con un crecimiento anual casi nulo (0-0,5 %), y permitiría reducir el tiempo de trabajo de 1.500 horas anuales en Europa o 2.000 a nivel global a 1.000 horas a finales de siglo.

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