PMA asiste a comunidades en Guatemala ante la llegada de El Niño
PMA asiste a comunidades en Guatemala ante El Niño

Ciudad de Guatemala, 8 jun (EFE).- Ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño, que amenaza con provocar sequías en el Corredor Seco centroamericano, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas ha puesto en marcha una serie de iniciativas para brindar apoyo tecnológico y financiero a las comunidades de esta región en Guatemala. La intervención, que se activó en marzo y finalizó a finales de mayo, se centra en los municipios de San Pedro Pinula y San Luis Jilotepeque, ubicados en el departamento de Jalapa, al este del país. Allí se distribuyeron cerca de 6.800 transferencias monetarias de 150 dólares por hogar.

Apoyo económico crucial para los agricultores

Para los productores locales, cuyo jornal diario promedio es de apenas 75 quetzales (unos 10 dólares), esta ayuda económica representa un alivio fundamental para su subsistencia. Cindy Gómez, agricultora y madre de dos hijos, expresó a EFE: "Para nosotros es una muy buena ayuda la que nos están dando, porque nos sirve en nuestros hogares para tener una buena alimentación en estos tiempos de sequía y para el bienestar de mis dos hijos". Gómez, quien también participa en las actividades productivas del hogar, subrayó la importancia del apoyo en un contexto de incertidumbre climática.

El objetivo de estas transferencias es proporcionar un capital que evite que las familias recurran a estrategias desesperadas ante la escasez de alimentos o el aumento de precios. Se realizan un promedio de 450 entregas diarias.

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Acciones anticipatorias financiadas por CERF

Claudia Jo, oficial de comunicaciones del PMA en Guatemala, explicó a EFE que "la intervención forma parte de acciones anticipatorias financiadas por el Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF), mediante las cuales el PMA identificó a las familias a través de un censo para ubicar a hogares en alta vulnerabilidad, como adultos mayores o madres solteras, que se benefician de las transferencias en efectivo".

De manera complementaria, equipos de nutrición realizan actividades informativas previas a las entregas, orientadas a promover prácticas de alimentación saludable con alimentos locales. Este esfuerzo se coordina con otras agencias del sistema de Naciones Unidas, como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Capacitación en monitoreo climático

Además del soporte económico, el PMA contempla la formación y certificación de 115 personas monitoras del clima en la comunidad, avaladas por el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). Estos monitores reciben capacitación para el registro, uso e interpretación de variables meteorológicas a través de un kit tecnológico diseñado para optimizar la toma de decisiones agrícolas. Asimismo, el PMA prevé la difusión de 30.000 mensajes de texto con alertas climáticas y consejos nutricionales para agricultores.

Delci Palma, representante de la comunidad Palo Blanco en San Luis Jilotepeque y participante en los talleres de formación en monitoreo climático, que constan de cuatro módulos, señaló que las mujeres han asumido un rol líder en la preparación comunitaria. "Nosotras como mujeres participamos, ya que también nos dedicamos al cultivo y a veces somos jefas de hogar. Al recibir este taller, estamos en el compromiso de llevar esta información a las personas que se quedan en las comunidades", indicó Palma.

La agricultora lamentó que las siembras de la temporada de "primera", que usualmente comienzan en mayo, estén paralizadas por un calor extremo y la ausencia de lluvias, lo que afecta gravemente las economías de quienes trabajan en parcelas arrendadas, pagando unos 35 quetzales (unos 4,50 dólares) por cuerda (aproximadamente 400 metros cuadrados). "Arriesgamos a perder la semilla y en gastos económicos porque si no cosechamos se pierde todo, el alquiler de la tierra y la inversión", puntualizó Palma.

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Medidas adicionales para la seguridad alimentaria

Como medida adicional para fortalecer la seguridad alimentaria, el PMA proveerá 170 silos familiares y 136 toneladas de maíz y frijol destinados a establecer bancos de granos en la comunidad, asegurando la reserva alimentaria de las localidades antes de que se consolide el impacto del fenómeno climático.

La urgencia de estas medidas se hace evidente en testimonios como el de José Miguel Leiva, un agricultor de 38 años de la aldea El Quesquillo, en San Luis Jilotepeque, quien regresó a Guatemala hace seis meses tras vivir 24 años en Estados Unidos, país al que emigró a los 13 años huyendo de la pobreza rural. "Me dedico a sembrar maíz y frijol para consumo propio y este año la sequía está muy complicada. Si no sacamos la cosecha no hay ningún beneficio y es el alimento de las familias", advirtió Leiva.