Un año después del sismo del 8 de junio de 2025 que afectó a los municipios de Paratebueno y Medina, en Cundinamarca, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) entregó los estudios técnicos que identifican las zonas aptas y aquellas con restricciones para la reconstrucción de los centros poblados más impactados por la emergencia. Esta información es clave para orientar las decisiones de reconstrucción y reducir la exposición de las comunidades a futuras amenazas geológicas en una región con alta actividad sísmica.
Estudios técnicos para una reconstrucción segura
Los análisis fueron desarrollados como parte de los compromisos adquiridos tras la emergencia y se enfocaron en los centros poblados de Santa Teresita, en Medina, y El Japón y Santa Cecilia, en Paratebueno. A partir de la caracterización geológica y geomorfológica del territorio, el SGC entregó insumos técnicos que permitirán a las autoridades avanzar en los procesos de reconstrucción con criterios de seguridad asociados a las condiciones del terreno.
La entidad explicó que los estudios incluyeron la identificación de movimientos en masa, la caracterización de procesos geológicos y la evaluación detallada de las condiciones físicas de las zonas afectadas. Profesionales de la geología y la ingeniería participaron en el trabajo interdisciplinario que sirvió como base para definir las recomendaciones entregadas a las autoridades nacionales y regionales encargadas de liderar la recuperación de las comunidades afectadas por el terremoto.
Reconstrucción de viviendas incorpora criterios geológicos y sísmicos
En el marco de las acciones derivadas de la emergencia, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y la Gobernación de Cundinamarca avanzaron en el diseño arquitectónico de las viviendas que serán construidas en los centros poblados afectados. Paralelamente, el Servicio Geológico Colombiano formuló recomendaciones orientadas a fortalecer las condiciones de cimentación de las nuevas edificaciones.
Las sugerencias técnicas abarcan aspectos relacionados con la construcción de losas y vigas de cimentación, la ubicación de las viviendas respecto a laderas y cursos de agua, así como criterios para la instalación de redes y tanques elevados. El objetivo es que las futuras construcciones incorporen condiciones que les permitan responder de mejor manera ante la ocurrencia de nuevos eventos sísmicos y sus efectos sobre el terreno.
Según explicó Julio Fierro Morales, director general del Servicio Geológico Colombiano, “Colombia es muy activa sísmicamente y particularmente en el Piedemonte Llanero, en la que están los municipios de Medina y Paratebueno, se encuentra el Sistema de Fallas del Borde Llanero”. El funcionario agregó que estas recomendaciones representan una oportunidad para que los centros poblados que serán reconstruidos cuenten con mejores condiciones de cimentación frente a futuros movimientos sísmicos.
Asimismo, el director del SGC indicó que en aquellos sectores catalogados con restricciones será necesario adelantar estudios adicionales antes de considerar nuevas construcciones. “Si se quisiera construir en alguna de las zonas restringidas, el SGC recomienda hacer estudios más detallados para determinar su viabilidad”, señaló.
Monitoreo permanente tras el sismo de junio de 2025
Desde la ocurrencia del terremoto, el Servicio Geológico Colombiano ha mantenido presencia técnica en la región. Las labores incluyeron la evaluación de los efectos generados por el sismo, la instalación de una estación sísmica temporal, la recopilación de información sobre afectaciones en vías y el seguimiento a movimientos en masa que fueron generados o reactivados por el evento.
Uno de los casos más relevantes identificados por los especialistas fue el movimiento en masa registrado en la vereda La Europa, en jurisdicción de Paratebueno. Este fenómeno, con una extensión cercana a las 60 hectáreas, ocasionó un represamiento parcial en el caño Naguaya, situación que motivó nuevos estudios para determinar los posibles riesgos asociados a una eventual ruptura de la acumulación de materiales.
Las evaluaciones realizadas por el SGC concluyeron que las personas que habitan en los alrededores del caño no se verían afectadas. Sin embargo, los análisis sí identificaron riesgos asociados a procesos de erosión en infraestructura estratégica ubicada aguas abajo del área intervenida por el movimiento en masa.
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, aunque las simulaciones indican que no existirían afectaciones significativas para las comunidades cercanas, la velocidad de un eventual flujo podría generar procesos erosivos a la altura del puente de la vía nacional Cumaral-Paratebueno. Por esta razón, la entidad recomendó adelantar labores de mantenimiento en los gaviones y apoyos de la estructura para fortalecer sus condiciones de estabilidad.
Paralelamente, el organismo avanza en estudios de zonificación de amenaza por movimientos en masa para las áreas rurales de Medina y Paratebueno. Estos trabajos, cuya finalización está prevista para 2026, reunirán información que podrá ser incorporada en los instrumentos de gestión del riesgo y en los planes de ordenamiento territorial de ambos municipios.
“El SGC está cumpliendo con los compromisos que generó esta emergencia provocada por uno de los sismos más importantes de los últimos años. Este conocimiento científico no solamente sirve para entender los procesos geológicos que ocurrieron durante y posteriormente al sismo del 8 de junio de 2025, sino que gracias a él podremos aportar para que estos municipios cuenten con mejor información para proteger la vida de sus habitantes”, concluyó Julio Fierro Morales. Con estos estudios, las autoridades cuentan ahora con una hoja de ruta técnica para avanzar en una reconstrucción más segura y adaptada a las condiciones geológicas de una de las zonas con mayor actividad sísmica del país.



