El ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska, expresó este jueves en Luxemburgo su firme oposición al recién acordado Reglamento de Retornos de la Unión Europea, que autoriza la creación de centros para migrantes en terceros países. Según Marlaska, esta medida podría vulnerar los valores fundamentales de la UE y la legislación internacional.
Declaraciones de Marlaska sobre el reglamento
Durante su llegada al consejo de ministros de Interior de la UE, Marlaska señaló: "Entendemos que podrían vulnerarse no solo los valores de la Unión Europea y su legislación, sino también la legislación internacional, incluyendo un principio esencial y básico de la protección internacional". El ministro destacó que estos centros podrían albergar a familias con menores de edad, incluso si no tienen ningún vínculo con el país de acogida, y que el período de internamiento podría extenderse hasta 24 meses.
Posición de España frente al acuerdo
España ya se había manifestado en contra de la creación de estos centros durante la aproximación general al reglamento. Los Estados miembros pueden establecerlos mediante acuerdos bilaterales con terceros países, siempre que se respeten los derechos humanos. Sin embargo, Marlaska considera que la medida es "absolutamente desproporcionada" y difícil de conciliar con los valores europeos y españoles. "Puede conllevar que una persona en situación de solicitud de protección internacional se vea abocada a una privación de libertad superior a la que tendría si se le imputara un delito grave", explicó.
Proceso de aprobación del reglamento
El pasado lunes, las instituciones europeas alcanzaron un acuerdo político que sienta las bases del reglamento. Ahora deberá ser aprobado por el Parlamento Europeo y luego por el Consejo de la UE antes de su publicación en el Diario Oficial de la Unión para su entrada en vigor. Marlaska concluyó que España "no puede apoyar un Reglamento de Retornos de estas características que ha entrado dentro de lo que son esas llamadas 'soluciones innovativas' que entendemos que lo que hacen es conculcar el espíritu de la política migratoria común europea".



