Madrid, 7 jun (EFE).- El papa León XIV exhortó este domingo a los católicos españoles a no despreciar al hermano y a abandonar el "egoísmo, la indiferencia y una fe cómoda y privada" para comprometerse con "el bien común". La declaración se produjo durante una multitudinaria misa celebrada en la plaza de Cibeles de Madrid, que congregó a más de 1,2 millones de personas.
Llamado a la fraternidad
Durante su homilía, León XIV recordó a los fieles que "nadie puede arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano". El pontífice instó a los asistentes a "romper las cadenas de todo egoísmo" y a salir de una fe que calificó como "cómoda y privada", para asumir un compromiso activo con el bienestar colectivo.
Eventos previos a la misa
Antes de la misa del Corpus Christi, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, hizo entrega al papa León XIV de la Llave de Oro de la ciudad, un gesto simbólico que resalta la importancia de la visita papal. La misa en Cibeles fue el punto culminante de una jornada que incluyó el cierre de accesos en la Castellana debido a la masiva afluencia de fieles.
Contexto de la visita
La visita del papa León XIV a España ha generado una gran movilización de católicos, quienes han expresado su fe y devoción en diversos actos. La misa en Cibeles no solo fue un evento religioso, sino también un llamado a la acción social, donde el pontífice enfatizó la necesidad de superar el individualismo y trabajar por el bien común.
En un mundo marcado por la desigualdad y la indiferencia, las palabras de León XIV resuenan como un recordatorio de la importancia de la solidaridad y el compromiso con los demás. La respuesta masiva de los fieles demuestra la vigencia del mensaje papal y la necesidad de una fe que trascienda lo privado para impactar en la sociedad.



