Washington, 3 jun (EFE).- Organizaciones de derechos humanos denunciaron este miércoles que, a falta de una semana para el inicio del Mundial de Fútbol, en Estados Unidos predomina un ambiente de miedo y represión, motivado por los riesgos que enfrentan tanto visitantes como residentes en el país debido a las políticas del Gobierno de Donald Trump.
Clima de miedo e incertidumbre
La directora ejecutiva de Sport & Rights Alliance, Andrea Florence, fue muy clara al inicio de una rueda de prensa virtual celebrada hoy: "A falta de siete días para el inicio del Mundial, prima un peligroso clima de miedo, incertidumbre y represión". Florence consideró paradójico que este sea el primer Mundial para el que la FIFA ha diseñado, en consulta con actores de la sociedad civil y funcionarios públicos de los tres países que acogen el torneo entre el 11 de junio y el 19 de julio, un marco de derechos humanos que, según ella, a día de hoy no está implementado.
Las restricciones en la concesión de visados, el endurecimiento de los sistemas de vigilancia ciudadana y la rigidez en las fronteras que impulsa la Administración Trump son, según Florence, los principales ingredientes de ese "clima generalizado de miedo".
Presencia de autoridades migratorias
"Nadie puede disfrutar del Mundial si al entrar a un estadio un agente enmascarado te pide el pasaporte", afirmó Minky Worden, directora de Iniciativas Globales de Human Rights Watch (HRW), coorganizadora de la rueda de prensa. Worden se refería a los operativos de la Patrulla Fronteriza y del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), omnipresentes en muchos puntos de Estados Unidos tras el retorno de Trump al poder.
Worden subrayó que, al celebrarse en tres países, habrá personas que estarán "en peligro" porque tendrán que cruzar fronteras estadounidenses. Asimismo, recordó que en las once ciudades estadounidenses que acogerán partidos del Mundial, las autoridades migratorias han detenido en el último año a más de 167.000 personas. "Pedir una tregua al ICE va en beneficio del propio torneo", insistió.
Miedo en las comunidades
Por su parte, Yareliz Mendez Zamora, coordinadora de políticas de la organización humanitaria American Friends Services Committee en Florida, señaló que es en ese estado —que albergará siete partidos en el estadio de Miami— donde se registran más arrestos migratorios cada día en el país, lo que ha generado que "las comunidades tengan miedo". "La gente tiene miedo de ir a un FIFA Fan Fest, de que la paren por un intermitente roto y de repente la separen de su familia", explicó.
Mendez Zamora destacó también el ambiente de incertidumbre que generan los mensajes de la Administración Trump. Recordó que, después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, asegurara que no habría operativos migratorios durante el campeonato, el titular de Seguridad Nacional, Markway Mullin, lo contradijo diciendo que ICE tendrá una presencia visible en el marco de la competición.
Impacto en comunidades específicas
La activista resaltó que comunidades como la haitiana ya han visto cómo el estatus de protección temporal migratoria de muchos de sus miembros ha sido abruptamente revocado por el Gobierno este año. Ante esa situación, pocos de sus integrantes querrán acudir a estadios o eventos públicos para animar a su selección, que estará en el Mundial por primera vez desde 1974.
En ese sentido, el exjugador de la selección australiana Craig Foster destacó que "a muchos aficionados se les ha negado el derecho a ver a su equipo, equipos que en algunos casos —como los de Cabo Verde, Jordania, Uzbekistán o Curazao— van a participar en la Copa del Mundo por primera vez en su historia".
Problemas para los futbolistas
El excentrocampista puntualizó que esta semana ya se ha producido el primer problema en aduana para un futbolista: al suizo Breel Embolo se le prohibió ayer embarcar con el resto de su selección para volar a Estados Unidos. Foster opinó que el hecho de que la FIFA haya permitido este clima en el país "es inaceptable". "No estamos viendo a los propios jugadores hablar por el riesgo migratorio que les supone", afirmó Foster, quien pidió que un comité de ética investigue al presidente del máximo organismo del fútbol, Gianni Infantino.



