San José, 7 jun (EFE).- El obispo nicaragüense desnacionalizado Silvio Báez, crítico del Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, denunció este domingo desde Estados Unidos que un "poder irracional y envejecido" está privando al país centroamericano de su libertad y de su futuro.
Durante su homilía en la solemnidad del Corpus Christi desde una iglesia en Estados Unidos, donde está exiliado desde hace siete años, el jerarca católico narró la experiencia de Israel en el desierto hacia la tierra prometida para reflexionar sobre el sufrimiento humano, vinculándola con la realidad de los nicaragüenses dentro y fuera del país.
"Pensemos en el desierto de nuestro pueblo, sometido durante años a un poder irracional y envejecido que lo priva de libertad y de futuro; pensemos en el desierto del desarraigo y del exilio, que muchos de nosotros hemos vivido", expresó el religioso.
Nicaragua es gobernada desde 2007 por Ortega, exguerrillero sandinista de 80 años, en medio de denuncias de fraudes electorales y represión a la oposición. Desde 2017, Ortega gobierna junto a Murillo.
El Gobierno sandinista es acusado por organizaciones internacionales y nacionales de violar derechos humanos, coartar la libertad religiosa, de asociación, reunión, prensa y expresión. En su homilía, el obispo auxiliar de Managua, a quien el fallecido papa Francisco ordenó dejar Nicaragua en 2019 por razones de seguridad, afirmó que "no hay ningún desierto en el que Dios nos deje abandonados a expensas de nuestras propias fuerzas y no nos sostenga ni nos alimente con la fuerza de su amor".
Báez sostuvo que en un mundo lleno de promesas incumplidas y palabras engañosas que buscan manipular la conciencia, "Jesús es el pan que nos alimenta de luz y de verdad".
"Frente a regímenes autoritarios que someten mediante el miedo y la represión, Jesús es el pan que nos nutre de fortaleza y esperanza. Delante de poderosos desquiciados que tergiversan la historia, llamando paz a la represión y bendición a la esclavitud, Jesús es el pan que sostiene nuestros sueños de libertad y nos impide ser engañados", continuó.
Instó a los católicos a alimentarse y creer en Jesús, confiar en su amor, nutrirse de sus palabras, su manera de vivir y amar, y dejarse transformar por Él.
"No se puede recibir a Cristo en la eucaristía y ser indiferente ante el dolor de los pobres, descalificar a quien piensa diferente, promover divisiones estériles o cerrar los ojos ante la injusticia", indicó.
Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, acentuada tras las controvertidas elecciones de noviembre de 2021, en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato, el cuarto consecutivo. Esos comicios se realizaron con sus principales contendientes en prisión, a los que luego expulsó del país y privó de su nacionalidad y derechos políticos, acusándolos de "golpistas" y "traición a la patria". EFE



