El papa León XIV dijo ante el Congreso de los Diputados español que la escalada de los conflictos, la polarización cada vez mayor y el desprecio generalizado por los derechos humanos habían sumido al mundo en una profunda crisis, en uno de sus discursos políticos más extensos hasta la fecha, pronunciado el lunes.
Un discurso contundente contra el liderazgo mundial
León, que últimamente ha adoptado un tono más firme contra la dirección del liderazgo global, también reiteró con claridad su oposición al incremento del gasto militar europeo. Instó a los políticos a poner fin a las guerras que asolan el planeta y a brindar apoyo a los migrantes.
"El mundo atraviesa una profunda crisis espiritual y cultural, que se manifiesta en múltiples formas de violencia, polarización y desconfianza recíproca", afirmó el pontífice en su discurso, pronunciado horas después de que Israel e Irán reanudaran sus ataques mutuos, lo que representa la prueba más grave para el alto el fuego de dos meses.
La guerra como derrota de la negociación
"Toda guerra constituye, en última instancia, una dolorosa derrota de la capacidad de negociar. Las armas pueden imponer un silencio temporal, pero nunca podrán edificar una paz auténtica y duradera", declaró el papa.
La migración, según León, pone a prueba el "fundamento ético del orden internacional". El discurso, pronunciado en español y recibido con una ovación de siete minutos por parte de los parlamentarios, es uno de los pocos discursos papales ante unas Cortes soberanas y el primero de un papa ante el Parlamento español. Esta intervención forma parte de una visita de una semana a España, durante la cual el pontífice se ha reunido con migrantes y personas sin hogar, y ha solicitado a los líderes políticos españoles que dejen de dividir a sus electorados.
Visita a España y encuentro con migrantes
El papa, cuya gira por España culminará con un encuentro en las islas Canarias con migrantes que han enfrentado las peligrosas aguas del Atlántico para ingresar a Europa, señaló que la falta de ayuda a los migrantes del mundo está poniendo en tela de juicio "el fundamento ético del orden internacional".
Afirmó que los países deben buscar soluciones que vayan más allá de "la mera gestión de flujos" y deben abordar las causas que obligan a las personas a abandonar sus países de origen, entre ellas la guerra, la pobreza y el cambio climático.
"La grandeza moral de una nación se manifiesta sobre todo en su capacidad de acompañar, proteger y amar aquellas vidas que atraviesan mayor fragilidad", declaró el papa ante el Parlamento.
Más de 3.000 personas murieron en 2025 al intentar llegar a las Canarias, situadas frente a la costa occidental de África, a menudo en embarcaciones improvisadas, según la ONG Caminando Fronteras. El Gobierno del presidente Pedro Sánchez ha puesto en marcha un programa de amnistía general, que permite a unos 500.000 inmigrantes solicitar la regularización de su situación.



