Madrid, 8 jun (EFE).- La posición de León XIV frente a los abusos en el seno de la Iglesia y su actitud con las víctimas era una de las principales incógnitas de su visita a España, que el pontífice ha ido despejando el tercer día de su visita, primero con una reunión con los obispos españoles y, después, con un encuentro con seis víctimas.
Tras su histórico discurso en el Congreso, en el que no ha mencionado los abusos, el papa ha acudido a la sede de la Conferencia Episcopal Española, donde ha pedido a los obispos que respondan a esa "plaga" con la escucha, la verdad, la justicia y la reparación.
"Cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación", ha proclamado el pontífice en un alegato sujeto a múltiples interpretaciones y que no ha sido suficiente para las víctimas.
Poco después, León XIV ha recibido en la sede de la Nunciatura, donde se aloja en Madrid, a seis víctimas de abusos con quienes se ha reunido durante más de una hora en un encuentro que ha sido criticado por las asociaciones a las que no ha recibido y se sienten excluidas.
De los pocos detalles que han trascendido de esa reunión se sabe que las víctimas le han trasladado varias propuestas para mejorar la respuesta de la Iglesia ante los casos de abusos. También que las víctimas han sido propuestas por el Defensor del Pueblo, las diócesis, la Conferencia Episcopal y el proyecto Repara de atención a afectados del Arzobispado de Madrid.
El pontífice, según ha informado el Vaticano, las ha escuchado "con afecto y atención" y se ha comprometido a que esas propuestas sirvan de base para futuras medidas que hagan que la Iglesia pueda ser verdaderamente un lugar seguro y espiritualmente sano, donde las heridas encuentren consuelo y sanación.
A las puertas de la Nunciatura, sin ser recibidos, han quedado miembros de la Asociación Infancia Robada, que en boca de su presidente, Juan Cuatrecasas, han expresado su respeto a quienes se han visto con el pontífice, al tiempo que han denunciado que el encuentro no responde a la realidad y que la Iglesia en España "sigue silenciando y revictimizando a sus víctimas".
León XIV ha visitado España tres meses después de que entrase en vigor el protocolo pactado entre la Iglesia, el Gobierno y el Defensor del Pueblo para la reparación de las víctimas cuyos casos no pueden resolverse por la vía judicial, que incluye diversas vías, desde la simbólica a la económica, y donde es la Iglesia la que costea las indemnizaciones.
A este mecanismo, que entró en funcionamiento el pasado 15 de abril, han acudido ya 430 personas, según el dato dado este lunes por el Gobierno, que calcula que esta cifra triplica el número de personas que acudieron al plan de la Iglesia que tenía también para reparar a las víctimas de abusos.
Las alusiones a los abusos han estado presentes a lo largo de la visita del pontífice en el discurso que el rey Felipe VI dio el pasado sábado en el Palacio Real, donde el monarca elogió la firmeza del papa, y en el pronunciado este lunes por la presidenta del Congreso, Francina Armengol, que ha instado a cumplir con las víctimas para cerrar la "llaga abierta" a través de su reparación e indemnización.



