Denuncia de la senadora Andrea Padilla
La senadora Andrea Padilla denunció este 2 de junio, a través de un video en su cuenta de X, que el Ministerio de Ambiente conocía desde hace un año la grave situación que enfrentan 350 cocodrilos ubicados en la Estación Roberto Franco, el parque Merecure y la Universidad de los Llanos, los cuales estarían padeciendo una supuesta falta de alimento.
Según los registros, aproximadamente 15 caimanes llaneros murieron el año pasado y al menos tres han fallecido en las últimas semanas, lo que genera gran preocupación por la importancia de esta especie en el ecosistema de la Orinoquía.
Detalles de la denuncia
La senadora afirmó que desde hace un año el Ministerio de Ambiente sabía de la situación crítica de los caimanes y que aparentemente hizo caso omiso. "En un oficio del 19 de mayo de 2025, la Universidad Nacional le informó de la situación crítica que enfrentan los caimanes por falta de alimento. 350 individuos en la estación Roberto Franco, Merecure y la Universidad de los Llanos advierten en el oficio que tienen comida hasta septiembre y que enfrentan además una situación crítica de hacinamiento", aseguró.
Por ello, señaló que "en ese momento, el Ministerio de Ambiente debió actuar como ente rector del Sistema Nacional Ambiental facultado para adoptar medidas preventivas y evitar daños". Además, Cormacarena informó que los cocodrilos dejaron de recibir alimento durante 15 días en la estación Roberto Franco, en Unillanos durante 90 días y en Merecure durante 70 días.
Además de la falta de alimento, la senadora indicó que le han informado de "infecciones respiratorias, cuadros agudos de deficiencia de tiamina en neonatos, estrés térmico por exposición directa al sol, falta de cobertura de sombra y delgadez extrema, caquexia y exposición visible de vértebras".
También aseguró que se realizaron visitas en febrero, marzo y mayo en las que confirmaron que se mantenía la situación crítica porque "la Universidad Nacional dejó de darles alimento con el argumento de que no tenían la obligación legal ni financiera para destinar recursos a predios ajenos a la universidad".
"Lo cierto es que ya hay 15 caimanes muertos, incluyendo tres neonatos. Aquí debería entrar la Fiscalía. Y por supuesto empieza el peloteo institucional, que Cormacarena, que la Universidad Nacional, que el Ministerio de Ambiente y al final los animales son los paganinis", detalló la congresista.
Al parecer, la Universidad Nacional y el Ministerio de Ambiente tenían o tienen la responsabilidad de crianza y mantenimiento de los animales en medio del Comité Operativo del programa Pro Caimán.
Y terminó su intervención con la siguiente pregunta: "¿Saben desde hace cuándo no se reúne el Programa Nacional para la Conservación del Caimán Llanero? Desde el 2012, hace 14 años. Así no hay programa que prospere ni bienestar animal que se garantice".
Respuesta del Ministerio de Ambiente
El Ministerio de Ambiente negó este martes 2 de junio que la muerte de 15 caimanes llaneros en tres centros de custodia se deba a la falta de alimentos y el hacinamiento severo, como denunció la senadora animalista Andrea Padilla del partido Alianza Verde.
"Los reportes técnicos y las necropsias disponibles indican que los 15 fallecimientos reportados en 2025 correspondieron a causas naturales y no estuvieron asociados a cuadros de inanición o ausencia de alimentación. Las evaluaciones realizadas identificaron causas naturales y eventos relacionados con el comportamiento propio de la especie", apuntó el ministerio en un comunicado.
De acuerdo con la denuncia, la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena (Cormacarena), que funciona como máxima autoridad ambiental en el departamento de Meta (centro) donde se encuentran estos centros de custodia, confirmó el 5 de diciembre del año pasado el "riesgo crítico que enfrentaban los caimanes".
En respuesta, el ministerio señaló que en diciembre de 2025 "solicitó a las entidades responsables implementar medidas de manejo reproductivo preventivo con el fin de disminuir la presión poblacional mientras avanzan los procesos de liberación y recuperación".
Entre las medidas se contemplaba la separación entre machos y hembras y la suspensión temporal de los procesos de incubación de la especie catalogada en peligro crítico por la Unión para la Conservación de la Naturaleza (UICN) debido a la caza histórica y la alteración de su hábitat en la cuenca del Orinoco, compartida por Colombia y Venezuela.
Frente a las denuncias de Padilla, el Ministerio de Ambiente a través del Programa Nacional de Conservación del Caimán Llanero acordó continuar, desde esta semana, con la alimentación de los individuos que se encuentran en el parque Merecure y en la Universidad de los Llanos.



