Washington, 4 jun (EFE).- El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que la subida del precio del crudo motivada por la guerra de Estados Unidos contra Irán se está filtrando y generando inflación en todo el mundo. Sin embargo, puntualiza que el alza del petróleo se concentró principalmente en marzo, tras el estallido del conflicto, y que su costo se ha mantenido relativamente estable desde entonces.
Impacto en la inflación y expectativas
La portavoz del FMI, Julie Kozack, recordó este jueves en rueda de prensa que el organismo ve "indicios de que el impacto de la crisis se está trasladando a la inflación" y que las expectativas generales de inflación a corto plazo "han experimentado un repunte". La guerra iniciada el 28 de febrero por EE.UU. contra Irán está generando además otros efectos en los mercados financieros, donde las ganancias se concentran más y los inversores modifican previsiones, anticipando subidas de tipos. En los mercados de deuda soberana, se observa un incremento en los rendimientos de los bonos.
Volatilidad y estabilidad relativa
Kozack subrayó que, si bien desde marzo los precios del crudo han subido un 35%, con respecto al momento en que el FMI formuló un escenario de referencia macroeconómica por el impacto inicial de la guerra, el costo del petróleo ha aumentado solo en torno a un 3%. Esto se atribuye a los contactos entre Washington y Teherán para cerrar el conflicto. "Hemos sido testigos de una considerable volatilidad en los precios del crudo, con movimientos iniciales al alza y a la baja a lo largo del tiempo, e incluso periodos de estabilidad. Lo que sí podemos afirmar es que la mayor parte del incremento en los precios del petróleo se produjo a principios de marzo, cuando se interrumpieron los envíos de crudo a través del estrecho de Ormuz", apuntó la vocera.
Expectativas positivas y reservas
También señaló que los mercados del crudo muestran una expectativa positiva respecto a una reapertura de Ormuz, puesto que los precios al contado para compraventa inmediata son más altos que los de los contratos de futuros. Kozack recordó que se ha pasado de unas reservas mundiales (estratégicas y comerciales) de más de 8.000 millones de barriles, un máximo de cinco años antes de la guerra, a un inventario que se ha ido mermando y se prevé que para julio alcance un mínimo en cinco años, situándose en 7.500 millones de barriles.
Efecto dominó en derivados
"Así mismo, estamos observando que el precio del petróleo está generando un efecto dominó en los productos derivados del crudo. Las reservas de estos productos, como combustible para aviones, productos refinados y petroquímicos, están alcanzando también niveles mínimos", explicó la portavoz. Respecto a esto, Kozack indicó que el precio del queroseno para aviación en Europa y Asia ha subido un 35% con respecto a antes de la guerra, mientras que los precios de la gasolina a nivel global han aumentado cerca de un 40%.



