Ginebra, 4 jun (EFE).- La fragmentación comercial y financiera ya le está costando a la economía mundial entre 213.000 y 307.000 millones de dólares anuales, y si se profundiza podría desembocar en escenarios con pérdidas de hasta 6,9 billones de dólares, un 6,4 % del PIB global, advierte este jueves el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés).
Las guerras arancelarias y otras tensiones también están añadiendo entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales a la inflación global, y todos estos efectos se extienden más allá de potencias rivales como China y Estados Unidos, alcanzando también a la UE, Canadá, Japón o Corea del Sur, señala un nuevo informe de la organizadora del Foro de Davos.
Impacto en mercados emergentes
El estudio, publicado a pocas semanas de que el WEF organice en Dalian (China) su tradicional 'Davos de Verano', señala que los mercados emergentes aún podrían verse más afectados, ya que se estima que las pérdidas en ellos podrían equivaler al 10,7 % de su PIB, frente al promedio mundial del 6,4 %.
Consecuencias globales
El informe subraya que la fragmentación no solo afecta a las grandes economías, sino que sus efectos se propagan a través de las cadenas de suministro y los flujos financieros. La inflación adicional generada por las tensiones comerciales impacta en el poder adquisitivo de los consumidores y en las decisiones de inversión a nivel mundial.
El WEF insta a los gobiernos a buscar mecanismos de cooperación multilateral para mitigar los riesgos de una mayor fragmentación, que podría derivar en una pérdida significativa del bienestar económico global.



