Lima, 4 jun (EFE).- El gas licuado de petróleo (GLP) es utilizado por más del 70 % de los habitantes de América Latina y el Caribe para cocinar, lo que convierte a este combustible en "una energía clave para la inclusión y la seguridad energética" en la región, según informó este jueves la Sociedad Peruana de Gas Licuado (SPLG) mediante un comunicado.
La información, divulgada con motivo del Día Mundial del GLP, señala que esta fuente energética es "un recurso fundamental para mejorar la calidad de vida de los hogares y fomentar el desarrollo de comercios, industrias y el parque automotor".
Datos de organismos internacionales
Los datos más recientes de la Agencia Internacional de Energía (IEA) y la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), citados en el comunicado, indican que más del 70 % de la población de América Latina y el Caribe emplea GLP para cocinar. "El GLP permite que millones de personas puedan cocinar, emprender, movilizarse y acceder a una energía moderna de manera segura y asequible", afirmó el presidente de la SPGL, Jovan Pastor.
Preferencia por portabilidad y accesibilidad
Este combustible es preferido "por su portabilidad y accesibilidad tanto en áreas urbanas como rurales". Países como Brasil, Ecuador, Perú y Colombia han promovido ampliamente su uso mediante programas de subsidios y fondos de inclusión energética, según el comunicado.
Demanda regional de GLP
América Latina registra actualmente una demanda de 31,4 millones de toneladas métricas de GLP, de las cuales cerca del 67 % corresponde al consumo residencial. "Esta cifra refleja que su presencia va mucho más allá del ámbito doméstico, ya que también impulsa actividades comerciales, industriales y de movilidad que dinamizan la economía regional", sostuvo la SPGL.
Pastor indicó que en Perú el GLP para vehículos equivale aproximadamente al 40 % del consumo nacional y que pequeños negocios, restaurantes, lavanderías e industrias dependen de él para sus operaciones diarias.
Desafíos y sostenibilidad
El director ejecutivo de la Asociación Iberoamericana de GLP (AIGLP), Fabricio Duarte, destacó que el desafío no solo pasa por ampliar el acceso a la energía, sino también por garantizar un abastecimiento sostenible y seguro para la población. "El GLP continúa siendo una solución energética estratégica para América Latina debido a su flexibilidad, rápida disponibilidad y capacidad de llegar a zonas donde otras fuentes todavía enfrentan limitaciones de infraestructura", sostuvo en el comunicado.
Rol futuro del GLP
La SPGL añadió que se considera que el gas licuado mantendrá un rol estratégico "dentro de una matriz energética cada vez más complementaria y sostenible", y que iniciativas vinculadas al GLP renovable y nuevas tecnologías de bajas emisiones se posicionan como alternativas "para una transición energética gradual, accesible y alineada con los desafíos ambientales de los próximos años".



