Río de Janeiro, 3 jun (EFE).- La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha reducido sus previsiones de crecimiento económico para Brasil, estableciendo una expansión del 1,6 % para 2026 y del 2,1 % para 2027, según su último informe de perspectivas económicas publicado este miércoles.
Revisión a la baja y factores determinantes
Estas nuevas cifras representan una disminución de una décima porcentual respecto a las proyecciones divulgadas en marzo. El ajuste refleja el impacto de las elevadas tasas de interés, actualmente en el 14,50 %, junto con la incertidumbre global derivada de las tensiones en Oriente Medio. La OCDE señala que la actividad económica brasileña perderá impulso en 2026 después de un crecimiento estimado del 2,3 % en 2025, aunque anticipa una recuperación en 2027 con una expansión del 2,1 %.
Exportaciones y materias primas como sostén
A pesar de la desaceleración proyectada, el organismo destaca que las exportaciones continuarán respaldando el crecimiento de la mayor economía latinoamericana, gracias a las materias primas y la fuerte demanda de China. La inflación, que se espera cierre en un 4,4 % en 2026, se moderará al 3,6 % en 2027, pese a las tensiones por el conflicto en Irán y los altos precios de la energía y los fertilizantes.
Sensibilidad a los fertilizantes y política monetaria
El informe subraya que Brasil es particularmente vulnerable al encarecimiento de los fertilizantes debido a su dependencia de las importaciones de estos insumos, lo que podría afectar los costos de producción agrícola y los precios de los alimentos. En cuanto a la política monetaria, la OCDE prevé que el Banco Central podrá reducir gradualmente los tipos de interés a medida que la inflación se acerque a la meta, aunque advierte sobre posibles nuevas presiones externas o inflacionarias que podrían retrasar este proceso.
Advertencia fiscal y recomendaciones
La organización también alertó sobre el deterioro de las cuentas públicas y estima que la deuda bruta del Gobierno continuará aumentando en los próximos años. Ante este escenario, recomienda mantener los esfuerzos de consolidación fiscal, mejorar la eficiencia del gasto público y fortalecer la recaudación. Asimismo, señala que Brasil, con una matriz energética limpia y baja dependencia de importaciones, tiene margen para ampliar inversiones en energías renovables como la eólica y solar, lo que podría fortalecer la productividad y la resiliencia económica a largo plazo.



