Los peruanos acuden este domingo a las urnas en una segunda vuelta electoral marcada por la tensión y el suspenso. El resultado podría consolidar el giro a la derecha en América Latina o romper la tendencia con un candidato de izquierda que ha inquietado a los mercados.
Los candidatos y sus propuestas
La derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez disputan la presidencia de un país golpeado por escándalos de corrupción y el avance de la criminalidad, con la esperanza de cerrar una década de profunda inestabilidad política en la que ningún gobernante logró terminar su mandato.
Las últimas encuestas muestran un empate técnico que anticipa un resultado muy ajustado en el tercer mayor productor mundial de cobre. En la primera ronda del 12 de abril, afectada por enormes fallos logísticos, Fujimori y Sánchez pasaron a balotaje en unos comicios con un récord de 35 candidatos.
El legado de Fujimori
Fujimori, quien postula por cuarta vez, se ha presentado como garantía del orden y la estabilidad económica, atrayendo votantes alarmados por el aumento de la delincuencia. La inseguridad es considerada el mayor problema de Perú en medio de una ola de extorsiones, narcotráfico y minería ilegal.
Sin embargo, la candidatura de la hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, quien estuvo 16 años preso por abusos a los derechos humanos, continúa generando polarización por su herencia familiar y problemas legales pasados.
"Recordamos el legado de su padre, que hizo un buen gobierno", dijo Willy Policarpo, de 44 años, un trabajador "fujimorista" que viajó desde la región andina de Huancayo para asistir al cierre de la campaña de Fujimori el jueves. El padre de Keiko "acabó con el terrorismo, con la hiperinflación", señaló.
El legado de Fujimori padre divide al país entre quienes consideran que logró derrotar a los rebeldes maoístas de Sendero Luminoso a fines del siglo pasado y sentar las bases de un auge económico, y los que lo responsabilizan de violaciones a los derechos humanos durante su lucha contra la guerrilla.
Las propuestas de Sánchez
Sánchez, cuya victoria permitiría a la izquierda recuperar terreno en la región, espera replicar el triunfo de Pedro Castillo apelando a otro gran problema en Perú: la desigualdad y la gran brecha socioeconómica entre Lima y las regiones rurales.
El candidato ha propuesto revisar las concesiones mineras, impulsar una reforma para redactar una nueva Constitución en busca de un mayor control estatal en la economía, más inversión en programas sociales y ha prometido aumentar el salario mínimo. Sus planes han calado en zonas empobrecidas y alejadas del país, pero han sacudido los mercados financieros ante el temor de medidas que podrían afectar la estabilidad macroeconómica.
"Sánchez representa al pueblo andino, olvidado, y va a acabar con años de gobiernos que han preferido a los ricos. Necesitamos un cambio real para las mayorías", dijo Susana Alvarado, de 37 años, que vive en un barrio popular de Lima y que participó el jueves en el mitin de cierre de campaña del candidato.
Contexto regional y posibles escenarios
Si gana Fujimori, se uniría a la lista de mandatarios de derecha o liberales en la región como Javier Milei de Argentina, José Antonio Kast de Chile, Daniel Noboa de Ecuador, Nayib Bukele de El Salvador y Santiago Peña de Paraguay, entre otros.
Si el resultado es muy ajustado, el perdedor podría alegar fraude, como ha ocurrido antes, y presionar para una revisión de votos, lo que podría prolongar el anuncio oficial del ganador.
Perú vive desde hace años en constante crisis política, con ocho presidentes desde 2018 debido a renuncias y destituciones de sus líderes en medio de una pugna de las fuerzas políticas y escándalos de corrupción.
Detalles de la jornada electoral
Las urnas se abrirán a las 07:00 hora local (12:00 GMT) y cerrarán a las 17:00 horas para los 27,3 millones de personas habilitadas para votar, de las 34 millones que habitan el país. Se esperan los primeros resultados oficiales en la noche.



