Hombre que tomó rehenes en banco de EE. UU. murió en tiroteo en California
Hombre que tomó rehenes en banco de EE. UU. murió en tiroteo

Un tenso incidente de seguridad se registró en la ciudad de Bakersfield, California, a unos 160 kilómetros al norte de Los Ángeles, cuando un hombre ingresó a un edificio de varias plantas donde funciona una sucursal del Chase Bank y se atrincheró con varios rehenes. El sujeto, que había amenazado con una bomba, fue abatido por las autoridades tras un tiroteo que duró más de 15 horas.

Inicio de la emergencia

Según reportes de la cadena CNN, el incidente comenzó el martes 2 de junio aproximadamente a las 13:00 hora local, cuando la policía recibió llamadas de alerta sobre una amenaza de bomba en las instalaciones bancarias. El sospechoso se atrincheró en una habitación con varios ciudadanos, lo que activó un riguroso protocolo de seguridad.

El sargento Eric Celedon, del Departamento de Policía de Bakersfield, informó que se desplegó un equipo SWAT, escuadrón antibombas, unidad canina, unidad antigangas, negociadores y equipo de drones. “Estamos utilizando todos los recursos disponibles para llevar esto a una conclusión lo más segura posible”, afirmó.

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Intervención del FBI

La gravedad de la situación motivó la llegada de agentes del equipo de rescate de rehenes del FBI, quienes apoyaron el diálogo con el captor. Los negociadores locales establecieron contacto telefónico durante horas, logrando que dos de los rehenes fueran liberados esa misma noche. El resto permaneció en el interior.

El desenlace ocurrió en la madrugada del miércoles 3 de junio. La Policía de Bakersfield emitió un comunicado confirmando que “la situación de los rehenes concluyó tras un tiroteo en el que se vieron involucrados agentes del FBI”. En el intercambio de disparos, el sospechoso resultó muerto. CNN reportó que los rehenes restantes fueron liberados ilesos y recibieron atención médica inmediata.

Impacto en la comunidad

La emergencia obligó al cierre de vías periféricas y de infraestructuras gubernamentales clave, como la jefatura de policía y el Ayuntamiento local. La alcaldesa Karen Goh pidió a la población evitar la zona para facilitar el trabajo de los agentes. “La mejor manera de ayudar es manteniéndose alejados y dando espacio a los profesionales”, declaró.

Portavoces de Chase Bank confirmaron que la oficina de atención al público, ubicada en la planta baja, se encontraba vacía al momento de la toma, lo que facilitó las labores de aislamiento. La ciudad de Bakersfield, con unos 420.000 habitantes, vivió horas de tensión que culminaron sin víctimas entre los rehenes.

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