El exasesor de seguridad nacional del presidente estadounidense Donald Trump, John Bolton, ha llegado a un acuerdo con la Justicia por el que se declarará culpable de un único cargo por manejo indebido de información clasificada. El acuerdo incluye una multa superior a los 2,25 millones de dólares y una pena que puede alcanzar los 60 meses de prisión, lo que pondría fin a una veintena de acusaciones que amenazaban a Bolton con millones de dólares en honorarios legales y décadas de cárcel, según fuentes confirmaron a la cadena MS Now.
Detalles del acuerdo
Bolton comparecerá ante un juez el próximo 26 de junio. El acuerdo no incluye filtraciones de información clasificada a medios de comunicación ni a gobiernos extranjeros, ya que el exasesor alega que solo su esposa y su hija tuvieron acceso a los secretos de Estado. Bolton fue imputado en octubre del año pasado por veinte cargos relacionados con el manejo indebido de documentos clasificados, en particular por transmitir y retener ilícitamente información de defensa nacional.
Documentos clasificados y registros
Según la acusación, Bolton habría transmitido documentos clasificados como de alto secreto a través de cuentas personales de correo electrónico y aplicaciones de mensajería. Estos documentos contenían información sobre futuros ataques, adversarios extranjeros y relaciones de política exterior. Además, se alega que retuvo ilegalmente documentos confidenciales sobre líderes adversarios, fuentes y recopilaciones utilizadas para obtener declaraciones sobre un adversario extranjero en su domicilio en Bethesda, Maryland. Meses antes de su imputación, el FBI registró su vivienda.
Contexto político
Bolton, quien trabajó para Trump entre 2018 y 2019, se convirtió en un crítico feroz del presidente tras dejar la Administración. Publicó un libro titulado 'La habitación donde ocurrió', en el que describió a Trump como incompetente. Bolton es la tercera figura política imputada desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, después del exdirector del FBI James Comey y la fiscal general de Nueva York, Letitia James.



