La presión de Washington sobre Cuba está acelerando la retirada total o parcial de empresas extranjeras que operan en la isla. Tras la salida de una compañía minera y el repliegue de varios grupos hoteleros, ahora un banco extranjero suspendió sus transacciones con el país, lo que llevará al cese de los pagos con tarjetas Visa y Mastercard a partir del sábado.
Banco extranjero interrumpe relación con Fincimex
El Banco Central de Cuba informó este miércoles que las operaciones con estas tarjetas quedarán suspendidas después de que un banco extranjero decidiera interrumpir su relación con Fincimex S.A., brazo financiero del conglomerado económico-militar Gaesa, sancionado por Estados Unidos.
“Con fecha 2 de junio se ha recibido comunicación del banco extranjero, procesador de las operaciones que se realizan en Cuba utilizando tarjetas Visa y Mastercard, de interrumpir su relación con Fincimex S.A.”, señaló el Banco Central en un comunicado. La entidad cubana vinculó directamente la medida con la política de sanciones de Washington. “Dicha interrupción se relaciona directamente con la orden ejecutiva (...) emitida por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump como parte de su estrategia de asfixia contra el pueblo de Cuba”, añadió.
Gaesa, el foco de la política de 'máxima presión'
Como parte de su estrategia de “máxima presión”, Washington ha dirigido sus sanciones contra el Grupo de Administración de Empresas S.A. (Gaesa), un conglomerado vinculado a las fuerzas armadas cubanas que controla sectores relevantes de la economía del país. El gobierno estadounidense acusa a las autoridades cubanas de intentar sortear el bloqueo comercial vigente desde 1962 y de obtener divisas extranjeras a través de Gaesa. También sostiene que el grupo funciona como una herramienta para la corrupción.
En ese contexto, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC) fijó el viernes como fecha límite para que las empresas extranjeras con negocios relacionados con Gaesa ajustaran sus operaciones o enfrentaran sanciones de Washington. Las consecuencias pueden incluir dificultades para acceder al sistema financiero internacional, restricciones para realizar transacciones, prohibiciones para que bancos trabajen con esas empresas o congelación de activos.
Hoteles, navieras y minería reducen operaciones
El efecto ya se observa en varios sectores. En el turismo, la cadena española Meliá anunció este miércoles que dejará de operar 15 hoteles que gestionaba en Cuba junto con Gaesa. “Ante los acontecimientos y circunstancias que van sucediendo en el contexto geopolítico social, legal y económico de la República de Cuba”, la empresa informó que “ha adoptado la decisión de concluir de forma inmediata la prestación de los servicios de gestión y comercialización” de esos establecimientos.
Meliá se sumó así a la española Iberostar y a la canadiense Blue Diamond, que en días recientes anunciaron la suspensión parcial o total de sus operaciones turísticas en Cuba. En el caso de Iberostar, la compañía dejó de administrar 12 hoteles, aunque, al igual que Meliá, continuará operando otros establecimientos en asociación con el Ministerio del Turismo. Ambas cadenas fueron las primeras hoteleras españolas en llegar a Cuba, luego de que la isla se abriera al turismo internacional para enfrentar la crisis provocada por la caída del bloque soviético en 1991.
El grupo canadiense Blue Diamond anunció el lunes que cesaba sus operaciones en Cuba, mientras que la asiática Archipiélago International también estudia limitar su presencia o abandonar la isla, según fuentes cercanas al sector citadas por AFP.
El impacto de las sanciones también alcanzó al transporte marítimo. A mediados de mayo, la naviera francesa CMA CGM y la alemana Hapag-Lloyd suspendieron “temporalmente” sus reservas de carga hacia Cuba debido a la orden ejecutiva estadounidense. Un portavoz de Hapag-Lloyd declaró a AFP que la compañía seguía analizando las consecuencias de las sanciones anunciadas recientemente.
En minería, la canadiense Sherritt se convirtió el 7 de mayo en la primera compañía extranjera en anunciar su salida de Cuba. La empresa extraía níquel y cobalto desde la década de 1990 mediante una empresa mixta, en un sector que también se encuentra bajo la mirada de Washington.
Impacto devastador en la economía cubana
“El impacto para la economía cubana de la salida de todas estas compañías internacionales en el corto plazo es devastador”, declaró a AFP el economista y consultor cubano Daniel Torralbas. Esto “ubica al 2026 como el peor año en la historia económica de Cuba en los últimos 70”, agregó.
La presión también tiene un componente político. El secretario de Estado, Marco Rubio, firme opositor del gobierno de La Habana, acusó hace dos semanas a los líderes cubanos de robo y corrupción a través de Gaesa. Según el Departamento de Estado estadounidense, ese conglomerado posee activos por US$18.000 millones y controla hasta el 70% de la economía de la isla.
Con la suspensión de pagos con Visa y Mastercard, el repliegue hotelero, las restricciones marítimas y la salida de empresas mineras, las sanciones estadounidenses empiezan a traducirse en efectos concretos sobre sectores clave de la economía cubana. La isla enfrenta así un nuevo frente de presión externa, en un momento en el que el acceso a divisas, turismo, transporte y financiamiento internacional resulta decisivo para su funcionamiento económico.



