Madrid, 8 jun (EFE).- León XIV se ha convertido este lunes en el primer pontífice que pronuncia un discurso en el Congreso de los Diputados con una extensa alocución donde ha abordado numerosos temas como la defensa de la vida, la migración, la paz, la crispación política o la libertad religiosa. Estas son los principales mensajes del discurso de León XIV ante las Cortes Generales españolas:
Llamado a la unidad política
El pontífice advirtió que "la pluralidad política no debería degenerar en descalificación permanente del adversario". Subrayó que "quienes ejercen una responsabilidad pública tienen por eso una obligación de custodiar la palabra para 'desarmar el lenguaje'". Además, afirmó que "la firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillación".
Defensa de la vida y la migración
León XIV declaró que "toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia". Añadió que "la defensa de la vida humana no es una cuestión parcial ni un interés confesional: es una meta de civilización". En cuanto a la migración, consideró "indispensable una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración a quienes emigran".
Paz y desarme
En el contexto global actual, el papa afirmó que "la paz se presenta como una aspiración política y, más aún, como una verdadera exigencia moral". Dicha paz "reclama una palabra pública que respete a quien piensa distinto, instituciones puestas al servicio del encuentro" y "una memoria histórica que busque la verdad y la reconciliación". Manifestó su preocupación porque "en diversos lugares del mundo, y también en Europa, vuelva a presentarse el rearme como respuesta casi inevitable ante la fragilidad del escenario internacional". En contraste, sostuvo que "la verdadera seguridad, en cambio, nace de la justicia, del diálogo paciente, del respeto al derecho internacional y de una política capaz de poner la vida de los pueblos por encima de los intereses que se benefician de la guerra".
Libertad religiosa y familia
El pontífice señaló que "la fe no pretende imponerse mediante privilegios ni coerciones; sin embargo, tampoco puede ser relegada al silencio como si fuese irrelevante para la vida pública". Definió la libertad como "poder reconocer el bien y adherirse a él responsablemente". Destacó "la importancia de la familia, realidad humana primera y fundamento natural de la comunidad". Aseguró que "allí donde la familia es sostenida, se fortalece también la estabilidad espiritual y social de las naciones. La familia será siempre la primera escuela de humanidad".
Educación y mensaje final
Respecto a la educación, el papa subrayó el "derecho primario e inalienable" de los padres a "elegir el tipo de educación y de formación que reciben sus hijos, en coherencia con sus propias convicciones morales, culturales y religiosas". Concluyó con un mensaje para España: "Que esta noble nación jamás pierda la memoria de sus raíces ni la audacia de mirar al futuro. Que España continúe siendo tierra de encuentro, de cultura, de solidaridad y de esperanza. Y que su vida pública sepa unir siempre la firmeza de las convicciones con la nobleza del diálogo y la grandeza del servicio".



